lunes, 11 de junio de 2012

Carrera de la mujer de Vitoria, alias Pepa, va por TI!

Por fín llegó el tan esperado fin de semana de la excursión a Vitoria-Gasteiz: la excusa, una que se repite en el grupo de chicas: una nueva edición de la Carrera de la Mujer, esta vez animadas desde hace meses por Inma A.
La ocasión era aún más especial que cada escapada que hacemos del grupo, puesto que había un motivo realmente emocionante: íbamos a dedicársela a nuestra compañera Pepa M, que ha sido protagonista en primera persona durante este año de la causa que promueve este circuito de las Carreras de la Mujer.
Nuestra Rosita nos había diseñado unos bonitos y funcionales carteles pegatina con el lema: VA POR TI, PEPA, acompañado del lacito rosa de rigor.

Después de la maratoniana jornada del sábado (porque claro, esto del turismo deportivo no conlleva sólo la carrerita de marras, sino patearse la ciudad correspondiente de pe a pa), en la que hicimos la visita guíada por la Catedral (vieja) de Santa María, recorrimos todo el cogollo principal de la ciudad, alegramos el paladar con la comida del grupo (19 personas) en el tan buenamente restaurante gestionado por Pepa Gym, recogimos nuestros dorsales, seguimos callejeando en busca del descubrimiento de los murales pintados en fachadas del casco antiguo entorno a las calles (Kalea) que llevan por nombre los principales oficios, y dar buena cuenta de unos cuantos pintxos y zuritos (¿lo véis?, este es un deporte de fondo...), me retiro temprano a intentar descansar para el domingo: preparación de los aperos para mañana, unos estiramientos suaves, y a dormir.
Además del entrañable motivo, me he propuesto rebajar mi mejor marca personal en 5K, que hasta ahora se encuentra en 24'18'', el año pasado en Gijón. Tengo la especial habilidad de meterme auto-presión (hay otra gente que lo ve como reto motivador) con los objetivos: esta vez quiero bajar todo lo que pueda de 24 minutos. Para ello he estado hinchándome a series de potencia aeróbica, incluídos miles a ritmo de 4'30''.
Amanece el domingo totalmente nublado, con buena temperatura que irá subiendo según la previsión; hace un poquillo de viento, y no me atrevo a irme en tirantes (cosa de la que luego en la carrera, me arrempentiré).
Tras controlarme en el desayuno (que ya sé lo que es pasarse en el buffet, y luego pagarlo en carrera), vamos bajando al punto de encuentro, ya con nuestro dorsal enganchado y nuestro dorsal lema especial pegado al frente. Pepa M. descubre la sorpresa, y aguantamos el tipo, aunque la emoción está a flor de piel.
Salimos trotando  (para cumplir con el calentamiento previo) hacia Mendizorrotza, adelantándonos Andrea, Lale, la liebre Carlos (Rosita le ha convencido al pobre para que me lleve hacia mi objetivo de marca...) que va renqueando diciendo "Seguro que no me van a decir nada, entre tanta Maruja?" y la moi. Unos progresivos para acelerar el corazón, y a intentar colocarse delante, con las elite (pero no fijándome en su ritmo al principio)
Antes de la salida, habla la embajadora de la edición: una mujer local (super jóven) que también ha sido diagnosticada este año: se me sube el nudo a la garganta para acompañar a las pulsaciones que ya están más altas de la cuenta en la cuenta atrás. Suena Highway to Hell, 10,9 ... 3, 2, 1!
Quedo con la liebre en que me coje por la izquierda, en cuanto pasemos la marabunta inicial de salida.
En los primeros metros cuesta revolucionar el corazón, aunque la sensación de sequedad en la boca no es tan fuerte como otras ocasiones. Llevo mi ordenador de muñeca para marcar el ritmo ideal que debo intentar cumplir en cada kilómetro. Al pasar el km 1, la cosa no va mal, entorno a los 4' 45''. Estreno mi playlist de running, diseñada para motivar en el ritmo, aunque enseguida me dejo un auricular fuera para escuchar las indicaciones de mi liebre personal (vaya lujazo, vaya lujazo!). He de decir, que los piropos el público se los van lanzando a él: guapa la de blanco... esa liebre, etc, etc. Pasamos km 2 en 9'30'', e intento no obsesionarme con los tiempos, pero si ir echando un ojo a las pulsaciones y al ritmo. Pasado el km 3 (ya voy sufriendo un poquito por calor) hay una pequeña cuesta, muy corta, unos 20m, pero bastante inclinada (maldición, se suponía esta carrera era totalmente llana...). La liebre se me pone justo delante para quitarme el aire (ni que estuviera haciendo lo que en ciclismo se denomina drafting, ir a rueda) y me va dando las indicaciones que tantas otras veces he ido dando yo a mis compañeras (se cambian los papeles): Acorta la zancada para subir, Ahora recuperamos en la bajada, Alarga la zancada, Respira profundo ...

Vemos el km 4, pienso en el AÚPA (como dicen los de aquí), que sólo queda el último: intentemos ir a 4'30''. Ese pequeño incremento de velocidad (10 seg menos en un kilómetro), que le parecerá insignificante a todo aquel que no tenga experiencia, puede llegar a producir el efecto de "pinchar" en los últimos metros.
Nos aproximamos a la Meta por el paseo empedrado y bajo árboles Fray Francisco de Vitoria (qué casitas hay por la zona!, incluída las de los Urdangarín), echo mi último suspiro pensando "A vaciarme"  y tras un leve giro de 45º a la izquierda, en el Paseo de Cervantes ya veo el arco de llegada, quedan unos 200m. ¿Sabéis lo largos que se hacen 200 m a 175ppm? Bastantes largos... el oxígeno ya no llega a los músculos, totalmente en deuda anaeróbica. Mi liebre me vitorea e induce al sprint: pasamos a 2 chavalitas más jóvenes, y piiiiiiiiiii, viendo el Crono en 23' 19'' cruzamos la Meta e intento aflojar mi habitual cara de sufrimiento en la llegada: OBJETIVO CUMPLIDO, he rebajado 1 minuto, y estoy super contenta!
5 k = 23' 19'', puesto 44 absoluta, y puesto 18 en la categoría Veteranas A (parece que estoy abonada al puesto 17 ó 18).
Aún no ha terminado la fiesta: quiero entrar acompañando a Pepa en su carrera, que en principio la iba a hacer andando, pero la muy valiente se ha atrevido a correr. Vamos recopilando al grupo de las chicas que van llegando a meta: Andrea, Carmela, Lale, Patri y Pepa Gym, Aurora, Conchi saltamos de nuevo al paseo central de llegada cuales espontáneas, y conjuntamente con Carmen que viene acompañando durante todo el recorrido a la campeona, entramos agarradas y gritando todas a una: "Pepa, Pepa, Pepa" para que el público nos acompañe en los vítores. Os aseguro que hemos llamado la atención de los locales. Aquí está la foto más emotiva del fin de semana: Va por ti, Pepa! 

 Pepa es un ejemplo de que se puede luchar y ganar, una motivación para todas las mujeres, en especial para las corredoras. Y no quiero olvidarme, como decía Nuria, del marido más cariñoso que se puede tener, Gabriel, sois una pareja EXCEPCIONAL, siempre nos hacéis reir.
 Un par de links donde se puede intentar buscarnos:
Fotos del Correo y un vídeo super especial.

Aún nos quedaba alguna emoción más: nos llevamos en el grupo el 1er premio a matrimonios, siiiiiiiiiiiiii, Speedy González.
Y mi foto particular con Martín Fiz, alavés de élite. Fines de semana tan en compañía de lujo, no se tienen todos los días: gracias a tod@s los que han venito, también nos hemos acordado de las que no han podido venir, y gracias especialmente a la anfitriona alavesa, a la que le robo la frase: El camino es siempre el mismo, lo que lo hace especial es cómo lo transitas y con quienes lo compartes. Me hacéis enfrentar a la realidad mucho más agradablemente.

sábado, 5 de mayo de 2012

Fin de semana de doblete.

Fin de semana 14 Abril, Madrid
La verdad es raro encontrar en los círculos de los populares a alguien que no le "mole" el pavonearse de las hazañas conseguidas en términos de: fíjate el número de kilómetros que he hecho o el tiempo que he conseguido. Sí, yo también me reconozco en ese aspecto un tanto exhibicionista con el que en parte se espera conseguir algún que otro signo de reconocimiento externo.
Ayer, los amables chic@s de Trimad pusieron a la disposición de chicas un par de sábados de entreno/iniciación en el mundo del triatlón, como parte de su lógica campaña de márketing.
Mientras volvíamos de hacer un fartlek (no muy ligerito para ser una sesión gratuíta de estas características) por la Casa de Campo, yo iba acompañada de uno de los entrenadores e íbamos escuchando a un par de chicas (juventud divino tesoro, en torno a los veintitantos) su grado de hiperactividad: que si el otro día las 2 clase de spinning, que si no se cuántos metros de natación, que si no sé cuántos kilómetros (y también que si pedazo de soufle de chocolate, jeje)... el entrenador me miró e intercambiamos una sonrisa pensando "sí, están pavoneando de quién la tiene más larga".
Y es que este tipo de relatos, han dejado de ser exclusividad del género masculino (bienvenida la igualdad ... ).

Según anuncia el título de esta entrada, obviamente hubo otro evento. A parte de casi los 9 km que nos cascamos por la mañana, entre charlas de hidratación, nutrición, prevención de lesiones, aún nos quedaba por la noche irnos hasta el Juan Carlos I (como dice alguna compañera, a tomar viento....) a participar en esa carrera nocturna que en su día nos dió por apuntarnos... con el día poco primaveral que hace (tan pronto sale el sol, como cae una lluvia/granizo o sopla un viento que corta las ideas), quién nos mandaría...
Algo más tarde de las 21:30, arrancaba la Energizer Night Race, armad@s 4000 corredores (muchas familias incluidas con peques) de frontal en la frente y bracelete de leds intermitentes en brazo o tobillo tras escuchar el mensaje previo leído por Rafa Pascual (célebre jugador de la selección española de balonmano, que compartió aula de bachillerato con JC). Son sólo 7.5 km, pero claro, a estas horas de la noche ...



Lo que quiero destacar no es el hecho del doblete en sí (el nutrirse del reconocimiento externo es una mala filosofía que hipoteca nuestras emociones), sino lo sorprendentemente llena de energía que me he sentido durante todo el fin de semana: de nuevo, durante la carrera de anoche fuí dando ánimos al resto de corredores.
Así que en la mañana de domingo 15 de abril, para celebrar el bienestar (en lugar de quedarme perreando en casa) y pensando en lo mal que lo he pasado en mis escasos triatlones en el segmento de natación, me he ido a recuperar con otros 1500 m a la piscina (desde dentro del agua no se pueden dar ánimos al resto de nadadores, aún.... jajajajaja), y he vuelto a casita más feliz que una perdiz. Además, como nos explicaban, tenemos que trabajar nuestras disciplinas más débiles, que suelen coincidir con las que menos nos gustan, y no me refiero sólo a la natación.

Mi primer duatlon sprint

Sábado 28 de Abril, Casa de Campo, Madrid.
Han organizado otro duatlón popular, para meternos más el gusanillo en el cuerpo. Esta vez me he apuntado a la distancia sprint, en este caso (tampoco es la distancia oficial) 4Km de carrera, 15 km en bici (por primera vez participo con mi bici de carretera) y de postre, otros 2 Km de carrera.


La mañana amanece super lluviosa, y me voy solita en coche hacia el evento. No tendré a nadie animando en el público esta vez. He cambiado la serie que me correspondía para empezar antes, a las 9:45, ya que salimos de viaje hacia el Mediterráneo después.
Primer pensamiento conduciendo, aproximadamente sobre las 8 a.m: Qué necesidad tengo yo de mojarme a estas horas.
 
Aparco en la zona de restaurantes, y saco la bici del coche: no para de llover... me bajo hacia la zona de boxers tímidamente montada en ella. Paso el control (esta vez no piden ni el DNI), e inauguro la fila de mi serie (aún es demasiado temprano y creo que soy la primera que cuelga la bici). Aún me queda hora y cuarto para mi salida. Sigue lloviendo. Me voy al Urogallo y pienso qué me puedo tomar (he desayunado bien en casa antes) que no me pueda perjudicar; un café ni hablar; elijo un colacao calentito, a ver si ayuda para pasar la humedad.

Paso a ver la salida de la primera serie del día, todo está encharcadísimo.
Aunque no apetece nada, habrá que ir quitándose la ropa de abrigo (estamos a 8º C), colocar todo en el boxer y calentar un poquillo. Como esta vez no tengo público, le pido al chico del puesto de al lado que me tire la fotillo de rigor (y luego él hace ídem).
Vamos hacia la salida, donde coincido con 2 chicas con las que he entrenado los 2 anteriores fines de semana en Trimad. Apenas somos mujeres... es que a quién se le ocurre, con el día que hace...
Pistoletazo de salida, a por el primer tramo de carrera. Las chicas de Trimad tiran delante... no quiero intentar seguirlas, que me conozco, y hay que reservar. Lo que más me molesta es que es por terreno de tierra, hoy convertido en barro, estupendo para ir algo más tensa de lo normal por el miedo a resbalar, y cargando abductores. Me voy encontrando con buenas sensaciones, pero claro, no estoy tampoco de paseo.
Llega la primera transición, a por mi jaca. Se nota que no entreno nunca las transiciones, y tardo una eternidad: ponte casco, cambio de zapatillas, guantes... voy pasando por la alfombra (esta es azul, no roja como la de Hollywood) a trotecillo moderado, que las zapas de tri no me permiten correr más, y compruebo lo divertido que es ir pisando como en una piscina, máxime que estas zapas están abiertas por abajo. Monto encima, y tardo unos buenos segundos en poder enganchar las calas en los pedales, puesto que todo está mojadísimo. Ahora cuidadín, que el suelo está super mojado, y estas ruedas son lisas. Subimos por el mismo camino que toman en la Copa del Mundo de Triatlón, por detrás de las pistas de tenis. Cómo se nota la diferencia de desarrollo de la bici de carretera comparada con las MTB (que son la mayoría de los/las que participan). Aunque voy bastante comedida, consigo pasar a un buen número de los que en la carrera a pie se anticiparon.
Subida a Garabitas, y luego la bajada con más miedo que vergüenza; estos frenos no son los de disco a los que estoy acostumbrada en mi MTB. A por la segunda vuelta del circuito en bici, y cada vez jarrea con más fuerza. Incluso llevando gafas y visera en el casco, el agua se me mete en los ojos, y paso unos momentos de apuro pensando que se me perdía una lentilla. Venga, a subir Garabitas por segunda vez. Me fijo en el único tramo de mi cuerpo que va descubierto, desde rodilla al maillot, y veo que está de un color rosado subido. Que friiiiiiiiiiio, las manos bajo los guantes van acorchadillas. Sabía que llevaba al menos otras 3 chicas por delante, y adelanto a 2 de ellas en este trayecto.
En la bajada, esta vez voy un poquito más suelta, pensando ya en la 2ª transición y pensando también que tras una semana algo complicada emocionalmente, si soy capaz de estar sufriendo bajo la lluvia en una como ésta, debiera ser capaz de sobra de luchar con mis fantasmas internos.
El reloj lleva marcada  alrededor de 1hora transcurrida. Última transición: tardo un montón en poder quitarme el casco porque no puedo articular bien los dedos adormecidor por la lluvia y el frío. Cambio de zapatillas de nuevo, y como sólo son 2 km y ha amainado levemente, dejo también el chubasquero en el boxer.
Empiezo a rodar suave, que ya conozco la sensación de esta transición de bici a carrera, en la que las piernas se sienten como palos. Veo ligeramente por delante de mí a la 3ª chica, que lleva consejero al lado a bici: Venga, que váis fenomenal, aguantando esa zancada, respirando, muy bien. Esta vez sí que intento no descolgarme de ella, a pesar de que me saca al menos 15 años de juventud. Estamos en los últimos 200m antes del arco de llegada, y mi mente piensa en apretar, esprintar y luchar por ese 3er puesto. Sin embargo, el barro no me lo permite, y me quedo a media zancada escasa, con la miel en los labios de haber hecho podio en esta serie: 1h 16' 06''. Yo que pensaba que me iría sobre la 1h 30', así que contentísima por haberlo logrado en un día en el que además el tiempo ha acompañado tan poco.
4ª mujer de mi serie, y 16 (de 86) en la clasificación femenina general. Está más que claro que tengo que hacer algo para mejorar las transiciones! Aquí apunto los parciales:
      4K           T1      15 Km       2K
0:19:37 0:03:04 0:43:03 0:10:21 

Deportivamente doy la enhorabuena a las 3 primeras chicas, y me recojo esta vez rápidamente de vuelta a casa, que me muero por una ducha calentita y me esperan 480 km de carretera hacia Levante.

domingo, 15 de abril de 2012

Sacando emociones positivas

Tenía pendiente escribir una nueva entrada desde el 1 de abril, día de la Media Maratón de Madrid.
Este año no me inscribí, puesto que la cambié por el perfil más plano de la Vig-Bay. Pero como el día se antojaba bueno para correr, y participaban algunas de las chicas del grupo, me auto asigné entrar en el kilómetro 13 (C/ Serrano) para intentar dar algo de ánimos en los últimos 8 kilómetros.
Me desplacé en Cercanías hasta Recoletos, en una mañana fresquita pero soleada (el pronóstico del tiempo esta vez se equivocó). Subí (haciendo un calentamiento a trotecillo suave) desde Colón hasta Serrano (ser domingo de Ramos hacía que hubiese muuuuy pocos transehuentes por tan noble zona de Madrid), en cuya esquina con Diego de León comencé a vislumbrar a los atletas destacados en cabeza, los que llegan en hora y poquito a meta.
Mientras esperaba a Nuria y Clara, y después de ver pasar unas cuantas liebres (desde las de 1h 20min en adelante) comencé a alentarles con gritos de ánimo a l@s corredores (mis especiales vítores para las chicas) que iban desfilando por allí: algunos adoptaban cara de asombro, casi todos devolvían algún gesto de agradecimiento.
Sólo aquel que ha participado en alguna carrera popular y ha sido vitoreado con un "Ánimo", un "Vamos", un "Ya no queda nada..." o cualquier otro grito de guerra, entiende esa chispa de energía que le corre a un@ por las venas, incluso cuando las fuerzas van escaseando.
Compartí acera derecha con otra chica que estaba esperando el paso de su marido y su niño, y con un señor que luego también se incorporó a los kilómetros finales.
Después de ver pasar a mi compi Susana (a la que cedí la responsabilidad de ejercer de liebre de 1 h 55min), no podía faltar mucho para encontrarme con las chicas. Mi camiseta naranja fosforito estaba hecha para que se me viera a la "legua". Incluso aparezco un breve segundito en el programa de Cuatro, el Reto de Juanma Castaño.
Ya veo a Nuria y a Clara (uy, no trae buena cara...) con su marido. Me incorporo al asfalto, cual espontáneo a la plaza de toros, y el resumen es que apenas paro durante el recorrido de lanzar ánimos a los corredores y aún más al público para que nos animen a los corredores.
A la altura del km 15 (Príncipe de Vergara), siento la mirada de un corredor incrédulo que nos dice a Nuria y a mí (que vamos charlando): "Pero que frescas estáis, no?". Lo mío no tiene mérito, que entré en el km 13, y Nuria, bueno, es una fortaleza nata de la naturaleza.
Vemos que Clara lo sigue pasando mal; nuestros intentos por alejar de su cabeza el no puedo no le sirven de revulsivo, sino parece lo contrario. El recorrido se va poniendo cada vez más animado con un pasillo de público, nos queda básicamente dar toooooda la vuelta externa a nuestro querido Retiro: Menéndez Pelayo, Paseo Infanta Isabel (donde los chicos de RC han montado la marimorena, sacando los altavoces a la calle para animar), la cuesta de Alfonso XII, la bonita Puerta de Alcalá, torcer a la derecha por C/ Alcalá, y entrada al parque por el Paseo de Coches. Un amable (y debe ser también aficionado al atletismo popular) y anónimo fotógrafo nos retrata a los miles que pasamos por allí, y cuelga las fotos a nuestra disposición: gracias!
El principal sentimiento motivo de esta entrada que pretendo hacer perdurar, es ese agradabilísimo chute de bienestar que siento en estas ocasiones (no ya sólo cuando participo compitiendo) en las que desde dentro de la carrera intento infundir ánimos a los corredores, que están (cada uno en la medida de su nivel) sufriendo en alas del espíritu de superación. Cada sonrisa que me devuelven (momento por ejemplo especial la cuesta arriba de 2km antes del kilómetro 20), y con la que alejan durante unos segundos el gesto de esfuerzo me hace crecerme un poquito más. Es un sentimiento de conexión, incluso con desconocid@s (bueno, muchas caras nos vamos sonando de los circuitos populares), esa conexión que nos hace falta a los seres humanos casi como el respirar para sentirnos plenos.
Ni que decir tiene esa última ráfaga de subidón durante la recta/pasillo final, entre vallas, en la que se ve el arco de Meta, y se agolpa público a ambos lados (si además ves una cara conocida entre ell@s, como Alicia con su bebé, que te grita ánimos, la repera!). Llega la sensación maravillosa también del abrazo al traspasar la línea de llegada, y ese merecido trago de agua. Más de 13.000 valientes llegados a meta, que estoy segura habrán vivido durante la primera semana de abril en una pequeña nube tras ese extraordinario subidón de hormonas del bienestar autogeneradas con la hazaña.
Hasta la próxima gran cita de Madrid: el próximo domingo 22, llegará para much@s la Madrid Rock'n'Roll Maraton (mi parte racional me sigue manteniendo al margen de este gusanillo), y esperemos luzca un precioso día en Madrid. Mucho ánimo a tod@s los que la están preparando (sé que son al menos 4 meses de duro plan de entrenamiento), recordad, esta semana previa es de descanso activo.

jueves, 29 de marzo de 2012

Crónica de la Vig-Bay 2012

Conocí a Macarena hace 3 años, en mi primer rodaje de más de 10km habiendo quedando en la Casa de Campo con Pradito; ella estaba preparándose para una carrera llamada Vig-Bay, Media Maratón Gran Bahía, que transcurre desde Vigo hasta Bayona. Entonces me picó el gusanillo de participar en dicha carrera (recorrido).


El pasado fin de semana (25 marzo) se ha hecho realidad. Hacia Vigo nos subimos 2 parejas: este año la nueva media maratón de Aranjuez ha causado sensación entre las chicas, y como se celebró tan sólo una semana antes, a la Vig-Bay hemos llevado una representación muy reducidita (pero de calidad): Maca y yo misma. Lástima que Lale no ha podido acompañarnos debido a su rotura de húmero, y a la que le brindo especialmente el día.

Tras unas jornadas gastronómicas de lo más sabrosas y una compañía de lo más agradable, nos disponemos a afrontar la aventura. Este trimestre (desde mi fiasco Aranjuez) he reducido los entrenos de carrera a máximo 3 por semana, y he sido un poco más constante con la bici (mi nueva jaquilla de carretera), la natación y el gimnasio. Objetivo para esta media maratón (huyendo de las cuestas de Madrid) bajar de 1h 50 min, recordando que mi anterior mejor marca fue el marzo pasado con la catastrófica organización de la media Lisboa= 1h 54' 55''.


Siguiendo los consejos de uno de mis entrenadores (Sera), me programo en el Garmin el plan para la carrera: hasta el km 6, entorno a un ritmo de 5'20''/km; desde km 6 al 16, entre 5'05''-5'15''/km, y supuestamente desde el km 16 en adelante a darlo todo: entre 4'55''-5'05''/km. Esto sigue la siempre buena máxima de "de menos a más".
El domingo (tras el cambio al horario de verano y un poco de paranoia nocturna por si no suenan los despertadores con la hora ajustada) amanece nubladillo y sólo con un 50% de humedad.
Eso me hace cambiar de opinión respecto a la camiseta a vestir, y cambiar tirantes por manga corta (a ver si la próxima vez soy un poquito menos conservadora, porque al final hubiera agradecido los tirantes).

Llegamos a la salida con tiempo suficiente para que Maca deje su bolsa en el ropero (que a ella le gusta ser independiente), y realizamos nuestros ejercicios de movilidad articular, y un pequeño calentamiento de 10min de trotecillo, aquello de romper a sudar antes de la salida. Ya se masca el ambientillo de la salida.
Durante este rato, oigo una voz que me llama: es Ana, una de las chicas que vinieron al viaje de la Carrera de la Mujer de París, que también ha venido a correr en Vigo.

Los primeros 4 km del recorrido se hacen pasando un par de vueltas por un circuito al ladito de la playa de Samil (Vigo), para que salgan al final los 21 km. Voy mirando a los lados, a ver si entre el público encuentro a JC que se ha quedado a ver la salida, pero no le veo ...
Mi Garmin me va indicando que voy por encima del ritmo marcado, y me encuentro bien aunque intento regular y bajar un pelín el ritmo, por aquello de guardar balas para después.

En el km 6 nos toca subir una cuestita de unos 150m en curva, y definitivamente noto que el trabajo de fuerza del otoño-invierno ha surtido un buen efecto. La carrera es prácticamente llana, aunque esto tampoco es tan plano como Amsterdam. Entre el km 7 y 8 enfrento la subida más fuerte del recorrido, de unos 600m e intento seguir positiva: aunque aquí baje un poquito el ritmo voy por delante de la planificación, y nuestra querida y a la vez odiada cuesta del Angel Caído también ha entrenado.
En esta carrera, la participación femenina es bastante baja, oí que en torno al 10%. Así que me paso el recorrido rodeada de hombres, y fijándome en como máximo las 8-10 mujeres que voy encontrando en mi camino. Intento seguir a alguna de referencia: en especial una chiquilla de un club de León que viste colores muy parecidos a los Canguros.
Paso el km 10 en unos 52': esto sigue yendo bien! Intento alejar de mi cabeza las molestias de las ampollas que llevo 3 semanas sufriendo en mi pie derecho, e incluso pruebo a jugar con diferentes tipos de pisada para ver cuál molesta menos.
Es la primera vez que me echo al bolsillo del pantalón un par de orejones, ya que en Amsterdam me sentí algo flojilla de fuerzas desde el km 12. Así que justamente en el 12,5 me tomo un orejón muy despacito: que dulce se me hace! Enseguida llega el habituallamiento del km 15, y agradezco el agua especialmente más que en las anteriores. Voy controlando mejor esto de beber en carrera, y consigo hacerlo prácticamente sin disminuir el ritmo, pese a ir sorteando el suelo plagado de botellas y tapones.

Aún no he mencionado que es un gustazo correr mientras huelo el Atlántico, y aunque la carrera no transcurre todo el trayecto con vistas al mar, los kilómetros en los que sí lo hace, puedo disfrutar por ejemplo de las vistas a las islas Cíes.
Llega el km 16, donde supuestamente tengo que empezar a darlo todo. Sin embargo, no soy una corredora de larga distancia, y noto el cansancio; echo el cálculo de tiempos y creo que me puedo permitir el lujo de seguir un poquito más conservadora de lo que el Garmin me va dictando, que es "Mas Rápido".
Recuerdo la advertencia de que los últimos 5 km se hacen bastante durillos, ya que desde playa América comienza el entrante de la Bahía de Ramallosa en la que casi se ve la meta, pero donde las piernas tienen aún que recorrer dichos últimos 5 km.
Sigo detrás de la chiquita del club de León, que parece ir acompañada de liebre masculina, y entre el km 17 y 18 decido dejarla tirar delante, y seguir reservando. He hecho toda la carrera muy bien, y no puedo permitirme el lujo de por apretar un pelín más de la cuenta, me de una pájara con tan poquito por delante.
Tan poquito y a la vez aún tanto. Recuerdo que en Amsterdam, desde el km 18 se me hizo un sufrir. Pero aquí estamos ya, ahora con un poquito más de público (que hay que ver lo sosos que son estos gallegos para animar) que en el resto del recorrido.
No me he dado ni cuenta de cuándo las nubes han dejado paso a un espléndido sol. Sólo voy pensando en la cuenta atrás, y de nuevo que por mis cuentas llegaré en menos de 1h 50'. Paso el km 19, por fín llega el 20, pero aún no veo la meta, que está justamente al ladito del precioso Parador de Bayona. Mi GPS indica que faltan unos 800 m, ahora sí que sí!
Veo el arco naranja de Meta, y comienzo un sutil (ya las fuerzas no dan para más) sprint en el que por primera vez no tengo ni idea a qué pulsaciones llego, puesto que desde la salida, hoy mi HR decidió que no funcionaba bien (y fuí toda la carrerita viendo pulsaciones por debajo de 110, jaja, es una buena forma de no rayarse por latidos de más...).

POR FIN PISO LA ALFOMBRA DE LLEGADA y paro mi crono:
1h 48' 42'' (el crono oficial de tiempo corrido marca 1' 49' 01'), que re-instaura mi mejor marca en Media Maratón.
No hay manera de salir en la foto finish sin cara de sufrimiento!
Ya pasada la meta, a mi alrededor me encuentro chiquillas padeciendo vómitos por el sobre esfuerzo. Me mantengo templada y estoy más feliz que una perdiz, sintiendo ese tan especial hormigueo de traspasar la llegada.

Al detenerme, mis piernas sienten los inevitables síntomas de agatorramiento, y agacharse para quitar los chips tiene también su aquel.
Veo a JC al otro lado de la reja, y esta foto es el mejor resumen de la satisfacción por el Objetivo Conseguido y con creces: he reducido mi anterior marca en más de 6'15'', oleeeeeeeeeee!
Estoy deseosa por compartir con mi entrenador Pablo que esta vez su plan sí ha funcionado (incluso haciendo menos km).
El mediodía está espectacular, un sol radiante, el ambiente lleno de gente feliz por haber pasado la meta, estoy que me lo bebo todo en un pis pas (agua, aquarius ...). Nos vamos hacia la llegada para ver entrar a Macarena: la jabata, pese a haber estado lesionada hasta febrero (usease, sólo 1 mes de entreno seguido) llega en 2h 14 min y lo mejor de todo, dice que sin sufrir especialmente.
Nos espera una sabrosa comida en Playa América (os recomiendo el Restaurante Punto e Coma), pero antes nos envalentonamos de nuevo y aprovechamos el entrante del mar, que el agua fría del mar dicen que viene muy bien para la recuperación.

La carrera larga de la primera mitad del 2012 está pasada con notable alto, incluso sobresaliente.
Ahora puedo dedicarme a distancias más cortas (5/10km), a conseguir algo más de velocidad y a algún duatlón-triatlón. Y lo más importante de todo: coger el toro por los cuernos y seguir practicando ese pensamiento positivo que tantísimo me cuesta.

domingo, 22 de enero de 2012

Un fin de semana algo nostálgico

Esta mañana de domingo volví a caer en la trampa (el viernes estuve maldiciendo el momento en el que me apunto a estas carreras tempraneras) de levantarme a las 7:00 para participar en una carrerita. Se trataba de una buena causa: la alfabetización de niñ@s angolanos, supuestamente 500. Hay cosas que damos por supuestas a nuestro alrededor, pero que le faltan a mucha gente en otros rincones del Mundo.
A pesar de haber sido un día absolutamente primaveral luego, a las 8:30 hacía bastante frío: -1º en la orilla del Manzanares, en la explanada de Madrid Río que ya llaman de la Selección Española (hasta el kilómetro 3 no sentía los dedos de los pies...)
La carrerita no ha tenido nada extraordinario: 10 km (Entreculturas), con buena compañía eso sí (como siempre), esta vez de nuevo al ladito de Clara (que está afortunadamente reincorporada al grupo, yuju!) y de Vanesa.
En la carrera también recogían material escolar nuevo para niñ@s con pocos medios de Madrid. Así que ayer aproveché para rebuscar en los cajones de mi despacho, donde recordaba que aún tenía algo de material proveniente de mis años de EGB; sí habeis leído bien, de la EGB, ese nombre que pasó a la historia con la ESO. Unas cuantas gomas Milán, lápices Staedtler, sacapuntas, clips, caja de lápices bolis Bics y un fantástico plumier de 2 pisos con el material intacto (lástima que se me olvidó hacerle una foto) del que me encapriché en 7º de EGB, cuando pasaba por el escaparate de una librería-papelería (aún me encantan!) camino al C.P. Dulcinea.
Con la era electrónica, ningún uso les iba a dar, así que si pueden hacer brotar una sonrisa a algún niñ@, gratificada estaré. Sería curioso imaginar qué dibujarán o escribirán con ellos.

La segunda parte de la nostalgia, ha venido por rescatar fotos de una amiga, a petición de su marido, que le está preparando un collage sorpresa por su 40 cumpleaños. La de recuerdos que le vienen a un@ rescatando fotos de cumpleaños, de pequeños viajes, del verano, con los amig@s. Cuantos momentos especiales que había olvidado. Las imágenes siempre nos hacen revivir parte de aquellas sensaciones. Os recomiendo ir a vuestros viejos albumnes y rescatad!
Sed Felices.

sábado, 7 de enero de 2012

El 2011 en Carreras

Seguramente tod@s estéis hartos del resumen del año en términos de Crisis.
Yo voy a hacer mi recopilación del año diferente, atravesando rápidamente las participaciones deportivas de este 2011.
Guardo una carpeta con mis dorsales, en los que consigno la fecha, marca, y una frase que resume algo especial del día de la carrerita en sí.

  • 9-Enero-2011: Trofeo Paris (Parque Lineal del Manzanares), 10K = 49' 25''. La primera vez que bajo de 50 min en Madrid. Antes de empezar molestas en el tibial izquierdo (sí, mi dichosa periostitis que me acompaña desde hace unos años). Carrera con fuerzas, acompañada de Clara, y donde podría haber arañado unos segunditos más
  • 27-Febrero-2011: Carrera de las Enfermedades Raras, 5K. Uno de los diversos eventos con fines benéficos en los que participo. Una semana de febrero con tiempo primaveral. 24' 16''
  • En Marzo viajamos casi todo el grupo de RC a Lisboa, a aprovechar la planicie postuguesa en una media maratón, que hemos de destacar como mal organizada. Fuí acompañada de Clara, que fué tirando de mí durante toda la carrera, y pasé un calon horrible. 1 h 54' 14''. Como siempre, lo mejor la compañía de viaje.

  • Este año quisimos hacer buena cuenta del recorrido de las Carreras de la Mujer. (en total estuve en 3). El 10-Abril-2011 estrenamos el AVE hacia Valencia. 5 Km (muy mal medidos, me salieron 340m más) = 25' 17''. Pretendía bajar de 24', pero la mala medición y el calorazo lo hizo imposible. Me pasé con el desayuno del hotel, compartí línea de salida con María Vasco, y luego tuvimos una comida estupenda en un restaurante recomendado por Carmen.
  • Seguimos con el Circuito de La Mujer, en Madrid, 8-Mayo-2011. 6,5km = 32' 25''. Una mañana preciosa, fresquita antes de empezar e ideal para correr. En la primera recta, pasé a Anne Igartiburu. Corrí acompañada toda la carrera de Julia.
  • Otra por un a buena causa, 14-Mayo-2011. Corre por la esclerosis múltiple, en la Casa de Campo, carrera mixta de asfalto y ruta. Subimos el teleférico y pasamos por múltiples toboganes en tierra. Hice de liebre a Marta Ortiz, que quería bajar de 1 h por primera vez: objetivo cumplido= 58' 20''.
  • 28-Mayo-2011, Carrera contra la violencia de Género en Cerceda. Otr a tarde de bastante calor, aunque menos que en el 010. Este año sólo fuimos 10 RC woman. Nuria Roncero triunfó en Veteranas A. 5Km = 24' 38'', puesto 5ª de Veteranas.
  • 5-Junio-2011, EcoRun, Carrera por el Medio Ambiente en el Parque Juan Carlos I. Mucho más calor del previsto, y cuestas en el último Km. 5Km = 24' 45''. Sigo sin poder bajar de 24 min en los 5Km. Puesto nº 10.
  • 18-Junio-2011, Triatlon Polar Series Villa de Madrid. Oportunidad estupenda para participar en un super-sprint: 300m natación, 7.7 km bici y 2km carrera a pie = 46' 09'', puesto 56 de 151 (no está mal para lo mal que nadaba por estas fechas).




  • 26-Junio-2011, seguimos con el Circuito de la Carrera de la Mujer, esta vez Gijón. 3 días estupendísimos de gastronomía, turismo, y poco calor, excepto la mañana de la carrera, super-calurosa = 29º con humedad. Casi desfallecemos. 5km = 24' 18'' me quedo a un pasito de arañar los 24 min. Puesto 43 de mi categoría.
  • 3-Julio-2011, Carrera del Orgullo, 10K (Madrid). Corrí con Julia y Nuria. Una mañana de post-botellón brutal en Plaza de España, y por suerte un poco más fresca. Fuimos de cháchara hasta el km 7. Tiempo final=53' 50'', vamos un rodaje terminando algo alegremente.
  • 25-Septiembre-2011. Madrid, Corre por Madrid. 10 Km tras las vacaciones y el parón estival (este año seguí los consejos a rajatabla y toqué las zapatillas en 3 semanas). No me apetecía un ápice correr este día. Usé la carrera de rodaje, pero más lento de lo que pensaba. 1h 03' 01''.
  • 1-Octubre-2011. Triwoman en la Casa de Campo, con las super chicas RC (Fara, Tania, And rea, Patri, Macarena, María), y después de haber tenido la suerte de tener monitor particular en natación durante todo el verano. Rebajé en 3 min mi anterior marca: 43' 24''.

  • 9-Octubre-2011. Carrera del Corazón, en la Casa de Campo. Voy de ilegal para acompañar a Aurora. 10 Km = 57' 30''. Me encanta hacer de liebre y conseguir que mis compañeras bajen tiempo!
  • 16-Octubre-2011. Media marathon Amsterdam, una buena excusa para pasar 4 días conociendo la ciudad. La carrera empieza a una hora muy rara, las 13:30. Bonita tarde y estupenda temperatura (13º). Corro con Lale y Aurora hasta el km 12. Luego sola, eso si acompañada de un estupendo dolor de lumbares. 1h 58' 57'' (no está mal para ir lesionada).

  • 30-Octubre-2011. Por fin participo en la famosa carrera Rompepiernas de Rubielos Bajos (Cuenca), donde nos dan un jamón por cada 10 llegados a meta. Fuí muy baja de ánimo por encontrarme en momentos altos de periostitis y durante la semana casi me borro de la carrera. 10Km por campo y cuestas a troche y moche = 56' 54'', encontrándome fuerte en las cuestas arriba. Puesto 13 de mi categoría.

  • 6-Noviembre-2011. Carrera del BBVA, 10 Km = 52' 43''. Me pegué a la libre de 55min, y desde la cuesta del Angel Caído (en la que adelanté a algún que otro muerto echando el bofo...) me encontré con fuerzas para apretar.
  • 13-Noviembre-2011. Fara nos incita a apuntarnos a un Duatlón cross, Valdemoro, y vamos Andrea y yo. Una mañana gris, con viento de frente. 5km de carrera, 20km bici y 2.5 otra vez de carrera (que se hacen muy largos) = 1h 46' 34'', 4ª mujer en la clasificación (es lo bueno de asistir a estos eventos con baja parcipación femenina).





  • 27-Noviembre-2011, Cross Canguro (4Km) en la Casa de Campo. Mañana fresquita pero preciosamente soleada. Un super lujo tener a Nuria Fernández animando en el público. Voy con unas agujetas de órdago, por haber sido la semana más fuerte en el gimnasio con la fuerza. 4Km= 19' 19''.
  • 18-Diciembre-2011. Carrera Villa de Aranjuez. Mi carrera objetivo 10km del año para intentar bajar de 48 min. Objetivo en teoría alcanzable para mí, pero en la práctica fallé en el descanso. 10km = 49' 39'', toda la carrera sufriendo sola en contra del reloj.





  • 31-Diciembre-2011. San Silvestre Vallecana (mi séptima). Cómo fallar a esta cita, incluso cuando mi fisio me recomienda descanso total. Salgo del cajón de <50min, pero sin pretensiones de tiempo. Acompaño a Nuria durante los 4 primeros kilómetros. Luego intento disfrutar por una vez del ambiente y del recorrido, aunque ya se sabe, al final en la muchedumbre un@ se anima. 10 km = 52' 15''.

Unos cuantos kilómetros, unas cuantas experiencias resumen este 2011.

Propósito para el 2012: disfrutar más de este (y otros) deporte, de la gente que en él me acompaña, utilizar mejor el entrenamiento cruzado, y rebajar mi nivel de exigencia. Y que podamos mantener por favor el optimismo entre tod@s.

Ahora me toca escaparme una semanita a cambiar las zapatillas por los esquís, y deslizarme por las blancas pistas de Megeve (Alta Savoya, Alpes franceses Norte). Sed Felices!