Si, lo reconozco, estoy un poco vaga para escribir entradas. Prácticamente he enganchado el fina de la temporada 2014 (y sin el casi), terminando con un triatlón olímpico en Málaga el 4 de Octubre, con la primera semana de la temporada 2014-15.
Un contratiempo personal me ha trastocado un tanto la mente.
Pero el pasado sábado 18 de octubre, por fin pudimos hacer la cena de "verano" final de temporada 2014 del club, y este vídeo resumen a la perfección el espíritu del año. Viéndolo, se me ponen los pelos de punta, y me embarga una bonita emoción.
Video resumen FST 2014
Espero y deseo que el 2015 sea aún mejor. Trabajaremos para ello. Vamoooooooooooos.
sábado, 1 de noviembre de 2014
domingo, 22 de junio de 2014
Astromad-2014: Crónica de un camino de cambios
22 de Junio de 2014. Profecía autocumplida: me había confeccionado esta afirmación (es una de las herramientas que he aprendido en coaching; en ella hay un par de características que YA poseo, y otras 2 que no tanto, pero que quiero poseer):
En mi semana pasada de "puesta a punto", también ha habido algunas pequeñas crisis: el lunes me salí de la piscina habiendo nadado "solo" 2000m (quedaban otros 1000), con bastante molestia en el omóplato izquierdo; no pasa nada, me daré un masaje y seguro que mejora. El martes (creo que fue efecto de las quemaduras que me hice en la bici el fin de semana anterior) coincidiendo con el dia de DESCANSO TOTAL (ese que aparece muuuuuuy pocas veces en el diario del triatleta) me sobrevino un agotamiento enorme. Podía hacer 2 cosas: una, regodearme y lamentarme con "Jo, qué mala suerte, a 5 dias de mi reto, ahora no...."; o dos, "Bueno, acepto que hoy no es mi mejor día, me meto en la cama a las 22:00 con una aspirina, y mis respiraciones de mindfulness, y mañana veremos qué tal..." . El jueves se anticipa esa señorita de rojo que nos visita a las chicas, cuando peor viene...o sea, siempre que tienes un evento "especial": "Bueno, no pasa nada, tendré que hacer parada obligada en el baño durante la competición, e ir con unos gramitos más en el porta de la bici, se puede gestionar".
El viernes, 2º día de DESCANSO TOTAL (yujuuuuuuu), aprovecho para entregar 2 trabajos de mi master, toma descanso mental... pero como son temas de gestión para el mejor rendimiento posible, me vienen genial. Sábado, activación matutina, y seguir trabajando la confianza, porque he entrenado bien, he trabajado lo que mejor que he podido lo que dependía de mí: la organización de Astromad, cambia el recorrido en bici, ja ja, y nos meten por el carril: mi mente me "imaginaba" arrollada por los pros...Restructura, Yolanda: no depende de tí el cambio de recorrido, así que ya verás cómo es cuando estés allí, y a ir con precaución, que no miedo.
Y, para ser más enriquecedor también ha habido, un par de mini-crisis hoy, ya en competición. Antes de eso, tengo que decir que NO he sentido angustia, ni ansiedad ante la natación (BIEN!); lógicamente, sí me levanté con cierto "gusanito en el estómago", pero ni de lejos los nervios que tanta energía nos roban de otras veces. El factor diferenciador? He nadado muuuuuuuuchos metros toda esta temporada, hemos hecho bastantes ejercicios de natación en grupo, nado con neopreno (lo cual da seguridad), pero sobre todo ha sido pensar: "Si siento algún momento de agobio, lo aceptaré, estiraré la brazada en esos momentos, y seguiré respirando y soplando burbujas profundamente, pensando sólo en la siguiente brazada". Lo que queríais leer, a ver qué bobada de crisis: cuando faltaban unos 400/500 m de natación, el gemelo derecho, y luego el izquierdo (envidioso) me han hecho un amago de subírseme; mi primer instinto de pensamiento: "Noooooooo, ahora no, que me viene fatal, ja ja". Pero los gemelos no saben de momentos, ni de conveniencia. Mi forma de afrontarlo: Bueno, me pongo un momento boca arriba, estiro el gemelo agarrándome el pie, sigo pensando en mirar el bonito Castillo de Manzanares mientras doy las bocanadas de respiración, e intento NO decirle que "no" a mi gemelo; simplemente he dejado de dar batida de pies y colocado los pies un poco en flexión (sí, más ancla, lo sé).
El segundo mini-momento de crisis: cuando estoy en la 2ª vuelta (de 4) de la carrera a pie, "Oh, cielos, el fantasma del flato se me aparece". ¿Será lo que he comido y bebido? Qué maaaaaaaaaas da lo que sea, está aquí, y ya está; la gran sabiduría de Andreu al rescate: "No hay crisis que no se supere aflojando el ritmo"; así que aprieto el costado derecho, respiro más consciente y profundamente que nunca, y si toca ir a 6'30'', pues a 6'30'', sólo una zancada más. Por fortuna, ha funcionado, la 3ª y 4ª vuelta he podido volver a incrementar el ritmo.
Y con el subidón de órdago que tengo, me voy a ceeeeeeeenar y a intentar dormir y seguir acallando diálogos, porque el éxito, también hay que gestionarlo: no soy mejor persona (ni hubiera sido peor) que ayer por haber conseguido el reto. Sólo ha sido un día más de vivir experiencias.
Y si queréis conocer en primera persona otras herramientas para ayudarnos a pensar de mejor modo, os invito a una sesión de coaching. Vamoooooooooooos.
Soy Yolanda, organizada, constante, segura y positiva.
Disfruto del deporte con salud, energía y compartiendo los pequeños detalles
del día a día con mi esposo y amigos.
Soy triatleta popular y termino mi primer
triatlón de media distancia el 22 de Junio de 2014 en Manzanares el Real, con confianza y
disfrutando de cada brazada, pedalada y zancada.
Más que la típica crónica donde relato los kilómetros, las sensaciones, las transiciones y demás, quiero enfocar esta de un modo diferente: qué pensamientos y emociones he tenido que gestionar.
Antes de ello, un pequeño recorrido histórico de mis andanzas deportivas:
A los 32 años, hice mi primera Carrera de la Mujer, 5K. En los "entrenamientos", no era capaz de aguantar 5 minutos seguidos corriendo; pero sobre todo, mi cabeza me decía: "Uff, no aguantaré los 5 km..."
En el 2010 participé en mi primer triatlón de la mujer (300 m de natación, 8km de bici y 2 de carrera a pie): sufrí un ataque de ansiedad en el agua, pensaba no poder superar los 300 metros, creí que me tendría que sacar la barca de los bomberos y terminé con una estupenda contractura en el trapecio que me duró una semana.
Hoy, con 42 tacos, he terminado el primer triatlón de media distancia (un poco corto, eso sí, cosas de la organización...): 1900m de natación, 80 km de bici y 18 km de carrera a pie. La temporada pasada, no me creía capaz de terminar un olímpico, con bastante ansiedad aún en afrontar la parte de natación en aguas abiertas (mar).
Las creencias juegan un papel determinante en la percepción que tenemos de nuestro mundo, nuestras capacidades, y en lo que nos condicionan a hacer o dejar de hacer.
Creo que fue por finales de enero, principios de febrero de este año, cuando un jueves en la pista (en esa que tanto frío pasamos) me dió por preguntarle a mi entrenador: ¿crees que yo (que me creo mindundi tri-aficionada, en este club de pedazo de gente y pedazo de triatletas) podría terminar un medio-ironman? Uff, no dudó un segundo y contestó: "Con los ojos cerrados". Pero claro, da igual lo que crean otras personas, si uno mism@ no se cree las cosas. El único que puede darse seguridad es uno mismo. Y la seguridad, por supuesto, se construye apoyada en trabajo. Aquella afirmación externa, despertó una chispita en mi interior: la curiosidad de ponerme a prueba e intentarlo. Tendría que ponerme las pilas en bici, claro, pero también en actitud y entrenamiendo mental.
Así que ha sido un mes de marzo (tras un invierno que nos había dejado tocar muy poco los pedales) de empezar a acumular todos los kilómetros en bici que se pudieran muchos de ellos en compañía de Alberto, gracias!), de levantarse a las 6:00 para llegar a alguna que otra clase de ciclo antes de trabajar; un mes de abril idem; el mes de la fatiga por excelencia ha sido mayo, y el de la puesta a punto junio. No os voy a aburrir con las sensaciones físicas ni los números de kilómetros y horas dedicadas.
Coincidiendo con estos meses (para tener un poquito más de carga de trabajo), he tenido la fortuna de llevar a cabo mis prácticas de coaching, con un par de compañer@s del club: también me creía "incapaz" (sí, es una de las características que me venía de serie... pero contra la que se puede luchar), insegura, en arenas movedizas... Todo en esta vida hay que afrontarlo paso a paso; nadie nace aprendido, ni aquellas personas a las que ves desarrollar su actividad (sea de trabajo, de ocio, personal) con excelencia. Son excelentes porque sienten pasión por algo, y por supuesto, lo trabajan muchísimo, y dan pequeños pasos de movimiento, no porque fueran excelentes en la línea de salida. Lo afrontaba con ilusión e inquietud (o sea, como todo, gestión emocional); pero también como oportunidad de crecer con ellos, de aprender de su trabajo personal y sus experiencias.
Pensamientos de mi diálogo interno (ese que hay que acallar, otra herramienta de coaching) que me han aflorado estos meses, y que he tenido que gestionar-restructurar:
- Versión de lo que diría mi madre: "Que necesidad tienes de levantarte los fines de semana también a las 7:00 para meterte unos 90-100 km de bici". Contestatión que daría el gran Enhamed: "Porque se puede!"
- Sí, estoy reventada...pero la vida del triatleta es así. Nadie me obliga. Cansada pero satisfecha.
- ¿Que tocan 4 x 3Km de series en la pista de 400m ....eso son 30 vueltas! Estás loca?
- "Soy una mala nadadora y siempre lo seré" (creencia limitante de libro!). Bueno, tendré que hacer algo para cambiarlo, pero desesperándome (como hacía el año pasado) en cada clase de natación me ayudo bien poco...más paciencia, y ya buscaré otros recursos (al menos mis sensaciones, que no mis tiempos, han cambiado).
- "Me molesta otra vez la rodilla/pierna izquierda". Fisio con asiduidad (los médicos ya están consultados), y ser constante con el trabajo de fuerza; pero sobre todo, aceptar esa molestia en mi pensamiento, en lugar de luchar contra ella. Tengo la fortuna de tener 2 piernas, si una se me adormece un poco de vez en cuando, es porque está ahí, viva.
- ¿Seré capaz de aguantar los 21 km de carrera (que ya me cuesta normalmente "sólo" una media-maratón) tras bajarme de la bici? Pues sí, se puede, es cuestión de trocearlos mentalmente y focalizar en cada paso (gran consejo también de Andreu y Enhamed), siempre un paso más adelante.
- Y un laaaaargo etcetera, especialmente cada jueves en la pista: llegaba pensando no poder completar el entreno...la técnica de no anticipar, y pensar en la presente serie, siempre me ha llevado a completarlos (también he practicado durante tantas vueltas a la pista, la visualización, visualizarme entrando por el arco de meta en Manzanares).
El viernes, 2º día de DESCANSO TOTAL (yujuuuuuuu), aprovecho para entregar 2 trabajos de mi master, toma descanso mental... pero como son temas de gestión para el mejor rendimiento posible, me vienen genial. Sábado, activación matutina, y seguir trabajando la confianza, porque he entrenado bien, he trabajado lo que mejor que he podido lo que dependía de mí: la organización de Astromad, cambia el recorrido en bici, ja ja, y nos meten por el carril: mi mente me "imaginaba" arrollada por los pros...Restructura, Yolanda: no depende de tí el cambio de recorrido, así que ya verás cómo es cuando estés allí, y a ir con precaución, que no miedo.
Y, para ser más enriquecedor también ha habido, un par de mini-crisis hoy, ya en competición. Antes de eso, tengo que decir que NO he sentido angustia, ni ansiedad ante la natación (BIEN!); lógicamente, sí me levanté con cierto "gusanito en el estómago", pero ni de lejos los nervios que tanta energía nos roban de otras veces. El factor diferenciador? He nadado muuuuuuuuchos metros toda esta temporada, hemos hecho bastantes ejercicios de natación en grupo, nado con neopreno (lo cual da seguridad), pero sobre todo ha sido pensar: "Si siento algún momento de agobio, lo aceptaré, estiraré la brazada en esos momentos, y seguiré respirando y soplando burbujas profundamente, pensando sólo en la siguiente brazada". Lo que queríais leer, a ver qué bobada de crisis: cuando faltaban unos 400/500 m de natación, el gemelo derecho, y luego el izquierdo (envidioso) me han hecho un amago de subírseme; mi primer instinto de pensamiento: "Noooooooo, ahora no, que me viene fatal, ja ja". Pero los gemelos no saben de momentos, ni de conveniencia. Mi forma de afrontarlo: Bueno, me pongo un momento boca arriba, estiro el gemelo agarrándome el pie, sigo pensando en mirar el bonito Castillo de Manzanares mientras doy las bocanadas de respiración, e intento NO decirle que "no" a mi gemelo; simplemente he dejado de dar batida de pies y colocado los pies un poco en flexión (sí, más ancla, lo sé).
El segundo mini-momento de crisis: cuando estoy en la 2ª vuelta (de 4) de la carrera a pie, "Oh, cielos, el fantasma del flato se me aparece". ¿Será lo que he comido y bebido? Qué maaaaaaaaaas da lo que sea, está aquí, y ya está; la gran sabiduría de Andreu al rescate: "No hay crisis que no se supere aflojando el ritmo"; así que aprieto el costado derecho, respiro más consciente y profundamente que nunca, y si toca ir a 6'30'', pues a 6'30'', sólo una zancada más. Por fortuna, ha funcionado, la 3ª y 4ª vuelta he podido volver a incrementar el ritmo.
Y SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII, SE PUEDE llegar a meta disfrutando, disfrutando de un día estupendísimo que ha hecho (nada de calor en la bici, y por fortuna también se ha nublado bastante para la carrera a pie), de un bonito entorno, de la compañía de mi santo esposo que tiene más paciencia que el santo Job, de los gritos de ánimo de Andreu (que ha venido al recorrido en bici -también me he cruzado a Norberto, gracias tb por tus ánimos!),de mis amigas que han venido a apoyar al final, y de llevar en cada brazada, cada pedalada y cada zancada un poquito de tod@s los que me acompañáis por la vida (y por el triatlón, que sois un@s cuantos), y me ayudáis a ser mejor.
GRACIIIIIIIIIIIIIIAS!
Y con el subidón de órdago que tengo, me voy a ceeeeeeeenar y a intentar dormir y seguir acallando diálogos, porque el éxito, también hay que gestionarlo: no soy mejor persona (ni hubiera sido peor) que ayer por haber conseguido el reto. Sólo ha sido un día más de vivir experiencias.
Y si queréis conocer en primera persona otras herramientas para ayudarnos a pensar de mejor modo, os invito a una sesión de coaching. Vamoooooooooooos.
domingo, 11 de mayo de 2014
25º Triatlon Fuente Alamo
La aventura de este triatlón, comenzó cuando el presidente de nuestro club triatlón, nos envió un correíto animándonos a que este es uno de los triatlones más recomendables de la geografía española. Hasta entonces, Fuente Alamo, no me sonaba de nada. Apunté en mi calendario la fecha de apertura de inscripciones, porque parecía ser que "volaban". Coincide que el triatlón se celebra en el puente de Mayo (puente para los madrileños), así que por esas fechas estaremos disfrutando de nuestro querido Alicante. Miro en Google Maps la distancia desde Torrevieja a Fuente Alamo: unos 75 km; vale, se pueden hacer para ir y volver en el día (tocará "venderlo" y negociar con el santo esposo).
El 23 de marzo, domingo, toca entrenar largo, como cada fin de semana. Pero me siento delante del ordenador con la intención de conseguir plaza en el Triatlón de los Triatletas (como lo denominan): lo esperado, el servidor está petadísimo. En las redes sociales se van acumulando las opiniones de otr@s tant@s como yo...refrescando y refrescando el navegador. Una hora después, lo consigo! Primera transición hecha, estoy inscrita!
Por fin llega Mayo, y el deseado puente de 4 días (ale, los Madrileños a chupar atasco hacia Levante...).El reto para mí de este triatlón (modalidad sprint, con bici un poco más larga, lo cual supone 750m natación, 25km de bici y 5 km de carrera), es seguir con mis aproximaciones sucesivas y vencer mis miedos en aguas abiertas, en concreto, esta vez en el mar de Mazarrón. Durante la semana, me asalta esa vocecita interior de inquietudes y dudas, y anticipación infructuosa, especialmente si el mar está algo revuelto/picado (he visto las imágenes de la edición de hace 2 años, y eran para salir corriendo...). Pero no hay dejar que el miedo nos impida hacer cosas, sino caminar con él detrás. En el último entreno de natación de la semana, nadamos en grupo (viene bien darse las "leches" en casa) y comparto mis dudas con mi entrenador: Bueno, no tendras ningún problema, es un triangulo muy cortito!
Pero la que me tengo que convencer soy yo, así que trabajito mental durante la semana: apoyarme en que ya he nadado en aguas abiertas otras veces, para incrementar la autoconfianza; en que este año mis sensaciones en el agua (que no mis tiempos) son mucho mejores y en que se puede! El neopreno me dará seguridad, y la verdad que en competición, con las medidas de seguridad (las barcas de bomberos), es el día más fiable para nadar en el mar. Durante la Semana Santa, ya nadé un par de veces sola, y el jueves y viernes, también me apoyo en la inmersión en el mismo medio. Tengo que poner en práctica lo que estoy aprendiendo e inculcando sobre entrenamiento mental. Además, no quiero volver a pasar yo, ni hacerle pasar a los de mi alrededor (en mi recuerdo, está mi compi Marga) esa estúpida angustia anticipatoria irreal, que tan fuerte puede hacerse en nuestra mente, y que solo nos resta. Hay que disfrutar del fin de semana, a tope!
He visto en la lista de inscritos, a Javier Gómez Noya, a Iván Raña y a Ana Burgos; no me lo puedo creer! Y luego está Yoli...de nuevo, el diálogo interno es "Pero qué hago yo con este nivelón de gente...". Hay que acallar a esa voz; pues aprovechar la ocasión para verles y participar en la misma prueba! El pueblo de Fuente Alamo, está lleno de jovenzuel@s de clubs de triatlón de toda la geografía española: tengo que volver a acallar a la dichosita voz, "Juuum, voy a ser poco menos que la abuela de la prueba..."; Y qué...yo iré a mi ritmo y a disfrutar!
Después de despedir al santo esposo (que antes de que corten la carretera de Fuente Alamo, no se queda a ver nuestra salida en el agua), caliento un rato nadando hacia la boya; no hay ninguna otra chica en el agua...que raro. No importa, yo a hacer mi plan. Al rato sí comienzan a calentar otr@s participantes. Toca ir hacia la cámara de llamadas. Compañeras a mi alrededor expresan esa intranquilidad ante el agua, que tiene un poquito de olas por el viento. Tiene gracia, yo, intentándolas calmar y proporcionarles autoconfianza. Nos colocamos en la alfombra de salida sobre la arena, y vamoooooos hacia el agua. Tengo claro que no estableceré lucha por las posiciones delanteras, puesto que sé que no tengo opciones de ventaja en el agua; pero intento tampoco quedarme muy descolgada (como el Septiembre pasado en Oliva), para nadar siguiendo al grupo, y encontrar mi espacio. El agua no tiene nada que ver con los metros que nadé durante el calentamiento (estaba cristalina); ahora es una espuma blanquecina revuelta por las brazadas de las 170 "locas" que nos hemos puesto en la línea de salida. Disfruto de lo bien que se respira en el mar (comparado con la piscina), a pesar de que algunas olas hacen que de brazadas en valde. Me acuerdo de mis compañer@s del club, de mis entrenadores, de mis queridas amigas (que no alcanzan entender qué efecto me producen estos momentos), de mi santo esposo y mis padres; también de a quien echo de menos; quizá me esté viendo feliz en este reto. Tengo muy presentes las palabras de Enhamed: ¿por qué haces esto? Porque se puede! Una vez llego a la primera boya, toca nadar paralelo a la playa, y las olas ya no vienen de frente, sino de costado. Todo va mucho más fluído; enseguida llego a la 2ª boya, esto va a terminar rápido; otro girito a la izquierda y las olas me ayudarán a llegar a la orilla. Voy visualizando cómo hacer la transición (otra de mis grandes áreas de mejora); abrir el neopreno para que entre algo de agua y salga más fácilmente; tengo que quitarme el Garmin para saar la manga izquierda. Ya estoy tocando arena, yujuuuuuuu, y los chicos (que salían 15minutos por detrás), no han tenido que pasarme por encima. A por la bici! Fuera neopreno, seco los picitos, pongo calcetines y zapas (sí, tengo que aprender a montar en la bici descalza, lo sé...) y por ese puertecito de ascenso, que en 10km sube 352 m. A los poquitos kms, veo que me adelanta Gómez Noya; esto es espectaculaaaaaaaar! Y al minuto después, el grupito de 3 en el que viene Raña y la moto grabando. Voy adelantando a muchas chicas (unas 20-25), pero siempre dándoles un grito de ánimo (espero que ninguna lo tomara como signo de "sobrada"...).
Será porque sé que no me juego ningún puesto de podio (o quizá si, quien sabe...), pero una de las cosas que más energía me carga es que me devuelvan ese aliento de ánimo con una sonrisa. Moooooooooola tanto! Siguen sucediéndose los grupos de chicos que me pasan dándolo todo. Voy notando esas sensación de micro-agujitas en los cuádriceps, pero sin estar exhausta, guardando un poco que los últimos 400m de puertecito se las traerán. Hay algunas personas justo en el puerto, para animar: justo quedan esas "2 pedaladas" para llegar al km 10, perfectamente señalizado. Una vez coronado, ale, a soltar piernas y a seguir disfrutando del paisaje del "desierto" murciano, muy similar al almeriense. Vienen unas cuantas curvas peligrosas, pero todo está fantásticamente señalizado en este recorrido; he ido trabajando también (aunque siguiendo con precaución) mis sensaciones en las bajadas en bici. Por un momento veo 54 kmh de velocidad. En los últimos 15km, casi voy en solitario, practicando la posición baja del manillar, y en algunos momentos el acople, y dando pedales con ganas, pero reservando las piernas para la carrera final. A pesar de que el invierno ha sido muy malo en cuanto a poquitas salidas de bici, con el spinning y los 2 últimos meses de bici, noto que he mejorado respecto al año pasado bastante. Van sucediendo los últimos badenes y rotondas entrando ya en Fuente Alamo, más público animando, mooooooooooooola! Ultimo giro a la derecha, y ya veo la T2; me preparo sacando los pies de las zapas y pensando en que no puedo desabrochar el casco antes de colgar la bici. Pongo las zapas de correr, gorra (hace un sol de justicia), y salgo por la alfombra......en sentido equivocado (vaya tela!); escucho a uno de los chicos voluntarios, y media vuelta. En la zona de transición, está mi santo esposo, fotos y animación!
Noto un poco dormida el exterior (gemelo alto) de mi pierna izquierda, pero hay que sonreir y disfrutar. Son 2 vueltas al circuito de carrera, que transcurre por las calles central del pueblo. Vuelve a atacar la dichosa vocecita interior (lo cual me recuerda, que tengo que seguir leyendo y aprendiendo del libro El juego interior del Tenis): si hoy se me hacen "largos" 5km, verás el 22 de Junio con los 21Km en Manzanares... Yolanda, vuelve a no juzgar, y zancada a zancada (gran filosofía la del Cholo!).
Primero bajada, luego subidita, pasando al lado de las terrazas de los bares con la gente disfrutando de bebidas en ella. Y yo aquí, corriendo bajo la solana...En el recorrido de carrera hay bastante gente, claro, los chicos que salían después, y también paratriatletas (estos sí que tienen mérito!). Adelanto a otras 8 ó 9 chicas. En la 2º vuelta, nos dan un coletero a modo de testigo para indicar que en la próxima, podemos seguir hacia la meta. En el último km, me pasa el 1er clasificado masculino paratriatleta, qué par! Después de la cuesta arriba, se allana la cosa, y piso la alfombra roja; quedan 200m. Siempre mola poder apretar un poco en el sprint final; el santo esposo está a la izquierda, con la cámara cargada.
Saludo, y la sonrisa se hace mayúscula. Elevación de brazos y alegría reforzada final (pero recordando que el camino es lo que más cuenta)!
Los números (la parte más fría):
Natación, 750m = 16' 54'' (puesto 758), a la "friolera" velocidad de 2'15'' los 100m, ja ja.
T1 = 3' 05'' (mejorando los más de 5 minutazos del año pasado en Ecotrimad, pero se puede hacer muuuuuucho mejor)
Ciclismo, 25 km = 54' 32'', una digna velocidad media de 27,51 kmh (teniendo en cuenta los 10km de subida, y claro los siguientes 15km de bajada/llano). Puesto 694.
T2 = 1' 38'' (equivocación de sentido incluída, ja ja)
Carrera, 5km = 23' 35'', velocidad media de 4' 43'' por km (nada mal! esta era mi mejor marca de 5km hace 3 años cuando sólo corría...). Puesto 551
Tiempo TOTAL = 1h 39' 44''. Puesto 6ª (de 15) en mi categoría de edad; primera vez que estoy en la mitad superior de la clasifición.
Conclusiones:
1. Cuando se organizan las cosas con cariño y pasión, se nota. Un 9.5 a la organización (restamos unas decimas, porque no han hecho camisetas específicas de mujer, esa lucha...). Hay que repetir este tri, pero con el club.
2. He disfrutado como una enana, incluyendo (modestamente) la natación! Así que objetivo conseguido. Esta noche dormiré como un bebé.
3. Las horas de trabajo salen, las horas de entreno físico producen mejorías (esas vueltas cual ratón a la pista de atletismo de 400m). Pero las de entreno mental, tanto o más; hay que hacer cosas diferentes para conseguir resultados diferentes.
4. Si quieres llegar rápido, ve sólo; pero si quieres llegar lejos, ve acompañado: acompañada del santo esposa, acompañada en los entrenos de mis compañer@s ...
5 . Sonríe, porque se puede, y sé agradecido!. Hay que seguir paso a paso, y seguir mejorando. Vamoooooooooooooooooos.
Próxima parada, 22 Junio, Astromad Half. Estáis invitad@s a Manzanares el Real
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