jueves, 5 de octubre de 2023

Ego y Ensoñaciones en alemán. 70.3 Zell-am-See (Austria)

Siento la necesidad (egoísta) de escribir esto a modo de mi memoria, a pesar de que estoy trabajando en los últimos meses el entrenamiento de sentir más el momento presente, y no caer en las trampas del pasado y/o futuro.

24 semanas separan estas 2 fechas:  

  • 13 de Marzo de 2023, diagnosticada (otra vez) de fractura por stress en metatarso pie izquierdo. 3 meses sin correr
  • 3 Septiembre de 2023, triatlón de media distancia (1.9km - 90km - 21 km)

Si echáis cuentas, son apenas 3 meses de entrenamiento de carrera, empezando (casi) de la casilla de salida, y sin hacer ningún entrenamiento más allá de z2, yendo con sumo cuidado de evitar entrenar con demasiada fatiga, y sin tocar nada de intensidad.

No quiero aburrir con el lento proceso, tras una lesión (más), de volver muy, muy, muy poquito a poco (de hecho empezando por 30 segundos) de empezar a trotar. Ni con la maraña de pensamientos donde todo tu foco mental se conecta a la zona de la lesión para auto-interrogarme: ¿duele? ¿o es molestia? Esa fina barrera que a veces tan complicado es de distinguir.

Realmente, comienzo a correr algo más (hablo de sesiones de 45'), a principios de julio, tocando a finales de Agosto un par de sesiones de 1h30'. Las pocas transiciones (bici+carrera), disociadas, para restarle fatiga: es decir, bici por la mañana, y dejar la carrera a por la tarde (si, finales de Agosto, en la playa, mientras el personal está en la playa y/o tomando cervezas), llegando a 1h de carrera.

Días entre medias (a mediados de julio) de sentir cierto dolor (o es molestia?) en uno u otro pie, que automáticamente desencadenan (voy a inventar un nuevo "eje", el eje pie-cerebro, ahora que tanto se habla de los ejes intestino-cerebro, intestino-piel, etc) el pensamiento: "Oh, no, estará amenazando de volverse a romper"? Aplico, el nada, nada fácil, Dejar Ir (ver mi anterior entrada Desidentifícate) intentando reconducir mi diálogo interno a: Bueno, pues si vuelve a romperse, siempre puedo hacer sólo la natación y bici, el paisaje aún así lo merecerá).

Ha sido un verano de descubrir los entrenos probablemente más "duros" que haya hecho nunca, en plan autoconocimiento, hasta unas 4h de bici, pero manteniendo unas zonas de vatios durante períodos (hasta 1 h en Sweet Spot) que antes jamás había hecho. Aprendiendo un poquito más de zonas metabólicas, entrenando con algo más de conciencia la hidratación, nutrición de HC, y de sales minerales (especialmente cantidades de sodio). Algunos días, no salían los números: probablemente fueron los días que más he aprendido, de nuevo a Dejar Ir, a dejar la frustración y a entender que el cuerpo (y la mente, la mente y el cuerpo, no son 2 cosas separadas) hay días que no va.

Llega la semana de viajar destino a Zell-am-See en los Alpes austríacos. Road movie, en coche desde Torrevieja, con 2 noches de escala en Figueres (Girona) y Zurich. Si cruzar Francia representa paisajes de campos de maíz y viñedos, cruzar Suíza significa paisajes verdes infinitos, alternando lagos y montañas. 

Y por fin, Austria termina en hipérbole de disfrute para las pestañas: sentimos que todo es como una gran maqueta confeccionada exquisitamente, en la que imaginamos a Pedro y Heidi y Niebla dejándose rodar por las frondosas praderas.


 

El pueblito (unos 8000 habitantes), es de total ensueño, acogedor, limpio, brillante.












El lago Zell, un auténtico espectáculo. El día previo, se despierta absolutamente despejado, con un azul intenso en el cielo, que contrasta con la gama de preciosos verdes que lo inundan todo.

Pruebo la bici, paro a escudriñarlo todo, pruebo unos escasos metros de natación para sentir la temperatura del agua y troto apenas 2Km también para tomar las referencias de orientación en lo que será el circuito de carrera, que prácticamente discurre en su 80% bordeando el lago (a excepción de los viruetos que hace para pasar por el casco histórico del centro del pueblito).

Sábado: cena temprana, pero tampoco hay que matarse a madrugar, porque la salida comienza a las 11:00 la élite, para mí (GGEE) 11:15. Una hora de LUJO para poder tomar el desayuno con calma, e incluso ir caminando (unos 2.2 km) desde el apartamento a la salida. 

El día de competición amanece bastante más nublado, pero no hay pronóstico de lluvia. Temperatura perfectísima para montar en bici por los paisajes MÁS BONITOS que hice nunca en un triatlón (quería pararme a sacar fotos todo el rato) e idónea para afrontar la carrera a pie (21Km) sin penar de calor. La verdad es que la suerte me ha acompañado a lo grande, en esta época del año (de hecho, hace una semana, estaban con casi lluvias torrenciales), lo normal es que haga uno 10 grados menos, y pueda caer un buena chupa de agua.

Llegar al Campo de fútbol donde han dormido las bicis, para llevar a cabo todo el ritual habitual: colocar los bidones en la bici, repasar la presión de las ruedas (tenía un poco de "susto" con la trasera, porque ayer amaneció desinflada; el dichoso líquido para cubiertas tubeless, quizá se ha colado en el obús, por lo que siento cierto temor a no poder hincharla; por suerte, en el puesto de mecánica de la zona de transición, me lo solucionan). Caliento un ratito con gomas, enfundarme el neopreno, y me voy a "tocar" (porque calentar no hay mucho margen) el agua.


Reconozco haber "fantaseado" (porque objetivamente sé que en el segmendo de carrera vengo justita, justita, muy lejos de mis mejores ritmos) con la idea de ¿Y qué sucede si me clasificase (esto siempre depende del que resto de mujeres en mi GGEE estén en mejor o peor estado) para Taupo (Nueva Zelanda) 2024? Juan Carlos me dice: "ni de coña un viaje tan lejos otra vez" ja ja. Bueno, no hay mucho peligro, pienso. Estar hoy aquí, de nuevo, ya es un absoluto regalo, incluso si no acabara la carrera, ya he disfrutado de un entorno espectacular (Stunning, como anuncian en el "marketing" de la prueba).

Me dirijo a la salida, y me coloco en una zona bastante más adelantada de lo que me correspondería por tiempo (para nadar sobre 35'), no quiero esperar tanto rato al rolling-start. Ya me pasarán luego.



Juan Carlos ha venido después  a ver la salida, es una suerte infinita tenerle de compañero en estas (mis) locuras, y sentir lo que disfruta al verme disfrutar.

La natación transcurre con normalidad: siempre busco mi sitio (sin ir a pies), alejada de la línea de boyas, para minimizar recibir golpes. Sobre el metro 1400, se sube mi gemelo izquierdo (esto es lo que habitualmente me pasa, ja ja); las primeras veces sentía un medio-pánico; ya no es así; paro unos segundos, y sé que se pasará; al volver a nadar, amago en el gemelo derecho; ya estoy entrenada en esta mini-batalla, sé que siempre termino saliendo, así que cantando mi mantra mental, van avanzando los últimos metros finales de agua, hacia cruzar el arco que marca la T1.

Transición larga, rumbo a montar en la cabra y experimentar en persona cómo será ese puerto de 18 km que subiremos hacia la mitad del recorrido en bici. De hecho, tanto yo como mi entrenador, dudábamos si la cabra sería buena opción. Mucha gente participa con bici de ruta normal. Ya no hay otra, para delante. Es el segmente que mejor he entrenado este verano, y nada puede salir mal en este entorno.

Desde el principio, al final del recorrido en bici, quisiera parame todo el rato a fotografiarlo todo (si no fuera, porque no se puede llevar dispositivos electrónicos durante la competición....): un discurrir entre estaciones de ski, bosques y campos de una completa gama de verdes, cascadas laterales; incluso los 18km de puerto (con un punto de pendiente máxima 14%, media de 6-8%) se me pasan "volando", comprobando cómo adelanto a muchos participantes en la subida (sí, los cuádriceps me van picando notablemente), manteniendo bastante bien (incluso pelín por encima en algunos segmentos) las medias de vatios, y el Intensity Factor. 

Hoy, he decidido dejar atrás mi táctica habitual (reservona en bici, para acometer la carrera algo más fresca), y apretar todo lo que pueda (sin volverme loca, claro) pedaleando; total, mi ritmo de carrera va a ser tirando a bajito, no tengo que guardarme tantas piernas. En los últimos 10km del recorrido en bici, veo cómo me pasa, la paso, me vuelve a pasar, otra compañera de mi GGEE (en los dorsales, viene indicado);me auto-digo: hoy NO me voy a dejar pasar amiga, y aprieto. 

Llego un poco antes a la T2 que esta triatleta (francesa), pero el tiempo de transición nos iguala, dando la casualidad de que comenzamos la primera zancada de carrera justo a la vez. Aquí es donde se desencadena mi (moderado) ego, y mi diálogo es: bueno, vamos a ver qué sucede si voy "de la manita" de esta mujer. Hay un pequeño contratiempo, desde el primer metro de correr, siento mis vastos internos bastante colapsados, con dolor; veo en  mi GPS un ritmo de 5'-5'10" min/km. Mi pauta para hoy, siguiendo la receta propuesta por mi entrenador tendría que ser de menos a mas: 5Km a 5:45, 5km a 5:40, 5Km a 5:35 para intentar terminar a 5:30.

Voy a probar jugar, y ver qué sucede. De corazón me noto bien, sin embargo los cuádriceps no dejan de doler. Sobre el kilómetro 2, empiezo a hablar con la "rival" (en inglés); me cuenta que es su primer half, le contesto: "Pues has elegido un sitio requete-espectacular" para debutar, mientras el Lago nos acompaña a la derecha; me cuenta que viene de hacer maratones, y de salir de lesiones; me suena, la lucha con lesiones; en marzo yo estaba con un dedo fracturado, pero aquí estamos, compañera, disfrutando hoy de esta maravilla. Me dice que su marido también ha venido a acompañarla, y en uno de los tramos comprobamos que está gritándole animándola, desde una bici en lo alto de la carretera que tenemos a nuestro lado izquierdo. Unos tramos le saco una ligera ventaja, en los avituallamientos (camino, para no mojarme demasiado con la hidratación, y el beber en vaso) me pasa, y así un número repetido de veces. Cada vez que pasamos a otr@s triatletas que van caminando (aún en la primera vuelta estamos), les animo (también mi tónica habitual): "Come on, keep going" "my friend, you can do it and will do it" y lo que se me va ocurriendo en inglés. Los gritos de ánimo en alemán son "Super" y "Hop-Hop-Hop" (vamos, el aúpa vasco)

Pasamos por el centro del pueblo, recodos de 90 y 180º, alguna zona adoquinada, la gente animando, pero buff, mis cuádriceps no sé si van a aguantar; pero los americanos dicen que Fake it until you make it, y paso sonriendo al lado de Juan Carlos


Comienzo la segunda vuelta pensando, venga, sólo son 10.5 km más. El dolor en mis cuádriceps es cada vez mayor, siento que se van a contracturar y no sé si podré volver a "arrancar". Me aplico mi "Keep going", sólo caminando en los avituallamientos, e intentando cambiar mi foco mental hacia el agradecimiento, volver a animar a todos aquell@s que aún penando, voy pasando, vuelvo a encontrarme con mi "amiga la francesa", que me dice: eres la auténtica motivadora de la carrera; el contesto, amiga mía, voy con unos calambres y dolor de cuádriceps que aúpa, así que intento distraerme. Voy viendo como me va sacando cada vez más terreno. Momento de Dejar Ir. Sobre el kilómetro 18, tengo que caminar unos metros, ufff, volver a arrancar a "medio-trotar" se complica. Quedan sólo y aún 3 kms. Dónde queda ya aquel ritmo de 5'30", ja ja, estamos yendo totalmente a la inversa, en regresivo. Es lo de menos, ya a "las malas" llegaré caminando los últimos 2 kms. De nuevo, entro en las cuestecitas, recovecos, giros del centro histórico: zona de adoquines, esta vez ya no tengo que coger otra pulserita (ya llevo las 2 demostrando 2 vueltas completadas); en esta, el giro es hacia la alfombra negra y roja, esa guinda final que vuelve a ensalzar los egos. El animar de la gente, palmada de niñ@s a los lados, gritos, no veo a Juan Carlos, pero sí el arco final. Esta vez no me queda para mi "salto" de entrada a meta, pero sí para mi grito de Conseguido.

 


Me dan mi medalla. Apenas puedo caminar a recoger mi bolsa de ropa para cambiarme y volver al apartamento, según doy el primer paso adentro, ambos cuádriceps se contracturan a tope. Un show hasta ducharse...

Y colorín, colorado, esta vez he penado de lo lindo en mi segmento habitualmente más fuerte, la carrera a pie, agachando las orejas, y a la vez, una vez más feliz (pero con los pies en la tierra) con mi medalla Finisher. Ni siquiera me acerco a la ceremonia de entrega de slots (puesto 8 de 21), no vaya a ser que ....

Una vez más, la reflexión de siempre: Todo llega y todo termina.

Ahora comienzan 7 días por delante de un maravilloso tour por Viena, Salzburgo, Insbruck y finalmente unas horas en Niza; añadimos que he podido practicar un poquito de mi olvidado alemán, y que las gentes austríacas son acogedoras y amables;  el resultado es la MEJOR semana del año, y un viajazo en coche que ha superado con creces, nuestras expectativas. 10 días en los que hemos desconectado la mente como su hubiera sido 1 mes :-).

Los créditos especiales, siempre a los mismos:

- Mi entrenador Carlos Rodríguez López @ccafydcarlosrl, por guiarme en el proceso, y tener la valentía de decirme cosas que remueven.

- Mi santo esposo

- Las magníficas, siempre apoyando

- Mis padres (ya se han acostumbrado a las pequeñas locuras de su hija)








 

 


domingo, 24 de septiembre de 2023

Hall of "Fame" YolTriWoman

 

Para la numerología (que ni de lejos es lo MÁS relevante)

Larga Distancia (2)

Ironman Frankfurt - 2019

Ibiza triple olímpico LD 2017

 

Halfs (16)

70.3 Zell am See 2023
Ibiza Half 2022
Hawaii 70.3 2022
Infinitri Peñiscola 2019, 2022
70.3 Cascais 2017, 2019
70.3 Marbella 2018 (sin correr)
Zarautz 2017
Challenge Salou 2017
Vitoria 2015, 2016, 2017
IM 70.3 Calella 2014
Astromad Manzanares El Real 2014, el prime
 

Corta Distancia ( )

Olímpico Formentera 2019

Ecotrimad Short 2019, 2021

Challenge Lisboa Olímpico 2017
Short Casa de Campo 2016

Olimpico Valencia 2014,2015, 2021, 2022

Sprint Casa de Campo 2012, 2013, 2017, 2022
Guardamar Olímpico 2016, 2017
Olímpico gijón 2015

Guardamar Sprint 2015, 2022
Fuenteálamo 2014

Ecotrimad Sprint 2013, 2014
Olimpico Oliva 2013 

Sprint Fuentealamo 2013
Triatlon sprint cross Las Encinas Boadilla2011 

 Triatlón Santandar Casa de Campo 2011, 2012, 2013

Triatlón Villa de Madrid 2011

Triatlon de la Mujer 2007, el primero, con Pradito


Duatlones

Duatlón sprint parejas San Martín de la Vega: 2021, 2022

Duatlón sprint Valdebebas Noviembre 2020

Sprint Casa de Campo - 2018

Duatlón Camtimpalos: 2015 & 2018

Duatlón sprint Leciñena: 2012, 2013

Duatlón Cross Valdemoro - 2011

viernes, 4 de agosto de 2023

DES-Identifícate, o cómo sufrir lo menos posible en la vida


 

A veces, nos hemos creado una imagen, a lo largo de los años, que nos aleja de una verdadera libertad, haciéndonos esclavos, incluso con los ocios que se suponen nos encantan y hemos elegido “libremente” (paradojas).

Esta entrada es fruto de lo vivido en primera persona, mi relación con el deporte, en particular con el triatlón, el último año 2022 (pero también fruto de los anteriores, todo es un proceso de transformación en la vida), que tantas cosas buenas me ha aportado, pero también hay que saber ver las no tan buenas.

Es un largo proceso de reflexión (meses) desde la 3a fractura por stress en mis pies: primero la negación: “esto no me puede pasar a mí, que tengo precaución con lo que hago y con cómo lo hago, no puede ser….”; “yo que no soy ninguna cabeza loca”; “por qué a mí…” y otras tantas primeros pensamientos y preguntas improductivas.

Querid@s, pues hasta llegar a la fase de aceptación de que evidentemente algo he estado haciendo no tan bien (y reconocer mis errores), he experimentado una estupenda montaña descendente de frustración, tristeza e incluso ira. 

Mencionar, que este libro (que aún estoy digiriendo, y nada sencillo de llevar a la práctica lo que explica, más difícil que terminar un Ironman, de lejoooos), me ha ayudado en el proceso:



(Claro, que hay que estar preparado para una lectura así, puede sonarte a chuflas dependiendo del proceso vital en el que te encuentres)

Ya desde el verano pasado (julio-agosto 2022), al volver de Hawai (y lo que suponía había sido un sueño cumplido) sentí desgana, hastío, malestares varios (incrementados mis “dolores” habituales aquí y allá): era un claro síndrome de Burn-out (lo que viene siendo estar quemada) que no supe identificar correctamente, que achaqué al calorazo que hizo en 2022, y también al conocido cuadro del objetivo-cumplido , (https://www.infobae.com/educacion/2021/07/19/la-insatisfaccion-constante-de-cumplir-nuestros-objetivos/). A pesar de todo, como yo siempre “cumplo” con mis programaciones y deberes (ojo a la germánica), seguí entrenando de cara al Half Ibiza (finales Octubre 2022). Descansé de correr 2 semanas a principios de Noviembre, como pautaban los jefes. Y muy “tranquilamente”, en Diciembre vuelvo a seguir mi programación habitual de entrenamientos para triatlón y fuerza, siempre pautada por profesionales bien acreditados y con amplia experiencia en el área (no soy de hacer las cosas “a mi bola”). 

Así como a finales de febrero, comienzos de marzo, mis ganas de entrenar estaban bajo mínimos; curiosamente coincidiendo con la semana que todos los años me escapo a entrenar triatlón durante el primer cuatrimestre del año (semana que me apasiona); lo achaco a estar quizá comenzando a transitar esta etapa de las mujeres llamada climaterio/menopausia, aunque mis analíticas están en parámetros normales (digo normales, según las revisiones habituales “clásicas” del Sistema de salud normal: ginecología, revisión anual general, mi regular prueba de esfuerzo, etc).

Coincidiendo a tan sólo 4 días antes de volar hacia Mallorca para una semana de entrenamientos por parajes maravillosos, al salir a trotar escasos 45', noto (me resulta taaaan familiar, aunque de menor intensidad) ese dolor en mi pie izquierdo esta vez, que anuncia edema óseo (mucho más leve, eso sí, esta vez). Resonancia magnética al día siguiente que lo ratifica, y ale, al hoyo otra vez. Semanas de parón de carrera, ir todos los días a poner magnetoterapia (lo único que parece ayudar, según la práctica clínica, a regenerar hueso), 

 


sentir dolor de TODO el cuerpo ante el parón de mi actividad de ejercicio habitual, y por supuesto bajonazo emocional, frustración, desgana por todo… (si ya sé, es sólo recuperarse de una lesión otra vez, no un gran drama en comparación con mil vicisitudes que vienen en la vida a veces; y justamente también pensar en eso no hacía sentirme mejor)

La auto-pregunta encima de la mesa (más bien, dentro de mi cabecita) es: ¿seguir empeñándome en hacer triatlón? ¿por qué? ¿para qué? ¿Estoy haciendo las cosas bien? ¿Tropezar otra vez con la misma Piedra? Y otras que compañan: ¿Vendo todo mi material deportivo? Esto me hace esclava, y cualquier esclavitud te aleja de la Libertad y del bienestar profundo. Dejo pasar las semanas de recuperación, aguantando el bajón, sin tomar decisiones. Dicen que las decisiones no hay que tomarlas ni en períodos de bajón, ni de euforia, cuando estamos atrapados emocionalmente.

La recuperación de una lesión te expone a un proceso de paciencia, aceptación, tolerancia a la frutración, miedos …. Lo que pasa más tiempo en “curarse”, en mi experiencia es olvidarte de observar si tienes molestias o dolor, es decir desasociar tu cerebro del sistema nervioso central, el cual lógicamente está más sensible en el proceso de recuperación de la lesión.

En Mayo, tras escaparme a “respirar” y airearme unos días a Formentera, 


 

aún en ese proceso físico-mental (es que lo uno sin lo otro, no va) de desgana, decido buscar consulta con alguien de PNI  Psico Neuro Inmunología (tema sobre el que llevo tiempo escuchando, como de tantos otros relacionados con una salud más integrativa; los podcast mientras hago fuerza) y consigo el nombre en Madrid de Alvaro Otero (directamente suministrado por la Dra Sari Arponen, a la que llevo años leyendo y siguiendo) @otero_campos en IG.

Le cuento todo el rollo de mi caso, y para no aburrir mucho, salgo de su consulta un tanto “descolocada” (lo que sucede en cualquier cambio) y también avergonzada por no haber sabido leerme mejor antes, pero bueno, no sabes lo que no sabes, hasta que alguien te enseña (si es que quieres dejarte enseñar). Su diagnóstico es que ve claros indicios de un nivel alto de stress oxidativo en mi cuerpo, seguramente provocado por someterle a una demanda física constante (sin descansos) y a una nutrición no suficiente (sí, yo que se supone "cuido" la nutrición) para alimentar mis células de forma adecuada a la práctica de un deporte que básicamente es catabolizante (aunque yo no perdía peso): la frase “se rompes tus pies, para forzarte a que pararte, y que no se rompa tu cuerpo entero o algo peor” me dejó en cierto shock, al igual de que “tienes tu sistema immune frito” (al estar contínuamente generando cortisol, endorfinas, dopaminas y otras “auto-drogas”, no te enteras del dolor). Pasa lo mismo con las situaciones de stress, ¿cuándo le dan los infartos a la gente? Al parar.  Y no, no pierdes peso, pero destruyes masa ósea, que es peor. El síndrome de Burn-out que mencioné antes, es otra señal muy clara a la que tendría que haber atendido mejor y antes: si no tienes ganas (y esto va en la línea de las frasecitas motivacionales de las redes y sociedad que a veces flaco favor nos hacen: No pain No Gain, Entrena sin ganas, vence a tu pereza , Siempre duele algo a nuestra edad, y otras tantas) haz caso a tu cuerpo (claro, para eso primero, tienes que saber escucharle, algo no tan sencillo); si no te apetece entrenar un día con intensidad, es por algo. Todo, todo, sale por algo, si no es antes es después. Atender a las señales que te manda tu cuerpo, debería ser el primer entrenamiento en el que instruirnos: 

- si tienes dolor, cualquiera, NO, no es normal; el dolor te está avisando de que hagas alguna acción de cambio

- si duermes mal, NO, no es normal

- si estás en estados irascibles, o apáticos, o ambos, NO, no es normal

- si lo único que crees te aporta "calma" (falsa) es el deporte, NO, no es normal

- si tienes alguna afección en piel, como por ejemplo eccemas, no, NO es normal

- si te salen calenturas después de competir, NO, no es normal

- si te comerías hasta las esquinas, o lo contrario, NO, no es normal

- si tienes transtornos hormonales, NO, no es normal

- vivir con ansiedad contínua, NO, no es normal

- si no sabes estar sólo, sin hacer nada, NO, no es normal

....

En cualquier problema de salud, nunca es un único factor el responsable, casi todas los temas de salud son multifactoriales, y por ello complejos, dependiendo del contexto personal y de tus circunstancias. 

La estrategia que me propone el especialista en PNI (también nutricionista, fisioterapeuta y osteópata, es decir, ya avala un perfil de buscar una globalidad), es seguir un período (aprox 2 meses) de regeneración antioxidativa (suplementos, antioxidants, probióticos), junto con una periodización cíclica de qué comer cada día según el tipo de entrenamiento que haga (primando hidratos sólo en la comida previa a entrenamientos intensos; el resto buena proteína y buenas grasas), eliminar los procesados, esto incluye cereales (TODOS), el azúcar (entender que Hidratos de Carbono hay en muchos más alimentos que pastas, panes, etc), y minimizar otros alimentos (legumbres; lácteos à estos sigo con ellos, a esta parte no he hecho caso, probando primero eliminar el resto) y día/s de descanso obligatorios cada semana. 

Lo que más he cambiado han sido mis desayunos, y también mayor aporte de proteína en el resto de comidas (creo que claramente me estaba quedando MUY corta):




Pero bueno, esta entrada no es tanto explicar cuál parece haber sido los cambios en particular por PNI, y en particular para mi persona (recuerda, cada persona y su contexto es INDIVIDUAL);  ni los que hice años pasados, focalizándome en fuerza, fuerza, fuerza (llevada por un professional especialista en la rehabilitación de lesiones deportivas) y en cómo ejecutarla. Estos detalles son más bien anecdóticos. Ahora creo haberme dado cuenta de que te puedes empeñar en querer estar fuerte por "afuera", que si no estás fuerte también por dentro (es decir, BIEN alimentado en sentido amplio), sigues teniendo eslabones débiles.



Todo este rollo es más bien (porque estoy viendo un proceso similar en otr@s conocid@s de mi alrededor) para argumentar:

OJITO con la adicción a las aficiones, porque tengo este objetivo que cumplir, esta prueba que quiero terminar, esta marca que quiero bajar, o simplemente porque uso el deporte como catalizador del stress que produce la vida "cotidiana" occidental . Más globalmente, ojito con cualquier otro ámbito de tu vida en el que identifiques fuertemente tu valía (esto en psicología se llama falsa autoestima, autoestima basada en autoeficacia, es decir, basar tu valor en lo “eficaz” que eres en cierto ámbito, en lugar de reconocer tu valía por el hecho genuíno de que vales por el mero y auténtico hecho de ser TÚ); 

Así que esto lo puedes extrapolar a cualquier otra identificación que hagas sobre la valía de tu persona: sereficaz en tu trabajo, conseguir este o otro puesto, demostrar tu autodeterminación, ser amnegado/a padre/madre, o cualquier otro proyecto personal o professional que te haga estar “muy ocupado” y orientado a cumplir metas y objetivos. Porque al estar muy ocupado, a veces resulta que lo que estamos haciendo es huir de nuestro interior, de conectar con nosotros mismos y de escucharnos; porque, a veces, hay cosas que no nos gusta escuchar, conflictos bajo la alfombra por resolver, y porque NO sabemos estar con nosotros mismos en calma, parados. 

No digo que tener objetivos no esté bien. Por supuesto, las metas, son un motor, siempre que te causen legíticamente ilusión y estén de acuerdo a tus valores, estén a tu alcance sin comprometer tu salud, y las hagas únicamente por tí mism@, y muy especialmente, porque disfrutes del camino. Digo que ojito con sólo poner tu bienestar en su consecución. Ojito creerte que eres cierto rol, ojito con caer en las garras de los egos (tan fácil), de escuchar halagos externos (los que te dicen, "eres un crack"), y de esta y otra "medallas".

Tienes que poder estar bien el día que estas PARADO, sin hacer nada. Y para eso, a veces tienes que ponerte "patas arriba": Porque todo pasa, y todo es efímero.

Yo, hace unos años, también decía, "El Yoga no es para mí"; intentaba sentarme a meditar, y me encontraba con palpitaciones, con mucha incomodidad, incluso con dolor significativo de espalda en los paravertebrales... tras mi 3er año consecutivo de práctica continuada, de paciencia, puedo decir que es otra gran ayuda para la vida "moderna";  no son las posturitas en sí (que sería, otra vez, poner tu valía en otro símbolo externo), es el proceso mental que tienes que afrontar para ir llegando a otros estados mentales y también físicos, es buscar la calma en la tempestad de la vida "moderna".

Cada cosa hay que resolverla en su sitio, no tapar, ni desplazar. Igual que no vas al podólogo para tratar una muela (vas al dentista, con suerte), ni vas al dentista a tratar un dolor lumbar (aunque bueno, a veces la boca es origen de infecciones que efectivamente repercuten en tu Sistema Musculo-esquelético), NO desplaces a tus aficiones, agujeros o temas sin resolver que puedas tener en tu vida. Busca la ayuda (que por suerte hoy tenemos mucha a nuestro alcance) pertinente a cada situación.

 Porque no eres sólo (en mi caso) triatleta, ingeniera, esposa o amiga:





De nuevo, porque todo eso se terminará, y también porque siempre sale el sol, pero hay que salir a buscarlo, sobre todo, DENTRO de tí!