Llevaba tiempo con ganas de participar en un cross. A parte del cross Canguro (Casa de Campo), y de un maratón por equipos en Alcobendas hace unos 4 años (donde sufrí en un auténtico patatal de barro), no me he prodigado en esta disciplina.La Universidad Camilo José Cela daba la oportunidad de apuntarse, sin ser universitari@, y lo mejor de todo, gratuítamente. Así que allí me fuí (sola, se me cayeron de la convocatoria un par de amigas), a Villafranca del Castillo en una mañana de sábado bastante fresquita (dejando aparcada la rutina habitual de los fines de semana en el gimnasio).

Yendo a recoger mi dorsal, encuentro a Carlos y Laura, los entrenadores del club de triatlón Europeo de Madrid, donde está Tania V. Me dirijo al coche a despojarme de la ropa, para realizar un buen calentamiento. Constato que hace baaaaastante frío. Esta vez he optado por manga corta y los nuevos manguitos de compresión, y zapatilla voladora adidas Adizero (son sólo 5 km, mis tibiales no deberían resentirse mucho). Tras el calentamiento (concienzudo), y mientras me dirijo a la línea de salida (donde seremos menos de una centena de mujeres, no estoy acostumbrada a tanta sensación de "soledad" en una carrera), una chiquilla me pregunta: ¿Y tú de qué universidad eres? No puedo evitar una amplia sonrisa y pensar: o esta chiquilla es un poco miope, o piensa que soy muy mala alumna repetidora, jaja. Ahí queda la anécdota no deportiva del día.
Por la tipología de las chicas que veo preparándose en la línea de salida (donde apenas ocupamos 3 ó 4 filas), pienso que ni de broma voy a poder seguir a ninguno de los grupos de cabeza. Otra cara conocida para dar la salida, uno de los que fue entrenador (el maño, le llaman, no lo puede negar por su acento) en los entrenos que Nike organizaba previos a las San Silvestres hace años: 5, 4, 3, 2, 1 AHI VAMOS.
Empezamos por tierra, y son 2 vueltas al mismo circuito (psicológicamente, lo de pasar varias veces por los mismos puntos no es ligero).
Constato cómo aquí hay mucho nivel, tiran las gacelas universitarias a un ritmo endemoniado. Escucho que la actual campeona del campeonato de Cross es una de ellas.
Me pego a "rueda" de una chiquilla, intentando no quedarme absolutamente sola durante todo el recorrido (se me hace mucho mas duro sufrir en solitario), y viendo que el grupo de aficionadas tipo lo que podría ser yo, se queda muy detrás. Pasamos por zonas de césped, curvitas bastante cerradas que dificultan el ir a ritmo (y ofrecen un reto para los tobillos), algún tobogán de bajada y luego subida, algo de asfalto, y alfombras azules que destacan que a veces hay que subir y bajar bordillos dentro del campus de la universidad. El ritmo en mi Garmin va marcando por debajo de 4'45'', aunque las pulsaciones más altas de 165.
Hay veces que me quedo dos pasos por detrás de mi perseguida universitaria, pero intento no descolgarme más de esa distancia. Aprecio que en los pequeños repechitos de subida la alcanzo de nuevo. Le digo, "Vamos, que vamos fenomenal y nos queda poco". Ella tiene algún conocido (novio?) que la anima en algunas partes del circuito. Pasamos por la línea de salida de nuevo, lo cual significa que quedan (unos 400m) 2 giros a la izquierda, un pequeño cruce por asfalto, y entrar en la hierba de la línea de meta. Es el momento de apretar las piernas y darlo todo: en cuanto veo el arco de meta, aprieto el sprint, y supero a mi anónima acompañante (lo que mis compis de club dirían "le has quitado las pegatinas"), posiblemente unos 20 años más jóven. Eso sí, le felicito deportivamente a su llegada a meta.
He detenido el crono en 23' 28 '', lo cual está realmente genial. Mi mejor marca en 5K es 23' 20'', pero claro, en asfalto (Vitoria - Junio 2012).
Las endorfinas me acompañan durante el resto del día. Aprovecho el ratito de la mañana antes de volver a comer para empezar a conocer el (infinito) mundo de los suplementos alimenticios: Proteína Whey y Glutamina + aminoácidos BCCA.

No hay comentarios:
Publicar un comentario