A veces se comenta, se dice, se rumorea que de una boda suele salir otra. Pues bien, lo de inscribirse en una prueba deportiva, cuando llegas a casa con el subidón de haber participado en la anterior, es mucho más sencillo: te encuentras navegando click para acá, click para allá entre las listas de nuevas competiciones, y rellenando el formulario con tus datos bancarios para el pago, en cero coma.
Envalentonada tras el Polar Wild Wolf (pudiera ser en parte también por el nombre...),y especialmente por haber superado lo de los 800 m de natación, me inscribí para ampliar horizontes fuera de la Casa de Campo: 30-06-2012, Tri-Cross Las Encinas (Boadilla del Monte), también muy cerquita de casa. La peculiaridad esta vez, la modalidad cross, es decir, que hay que llevarse la bici de montaña (MTB) porque en el recorrido no habrá asfalto; también que las distancias suelen acortarse (a cambio de la dureza de sube y bajas) algo en distancia: 750m swim, 15km bike, 4k run.
A parte de este par de detalles, una se entera de lo que cambia un tri-cross, cuando ve que en las listas de 400 inscrit@s, hay tan sólo 18 mujeres, y cuando ve el "percal" al llegar a la prueba: el que me conozca me reconocerá en la célebre frase: "Qué necesidad tendré yo ..."
Al menos está mi guapa amiga argentina, Andrea, para acompañar en la aventura: ¿estaremos para atar? En fin, ya que hemos venido, pues habrá que intentar pasárselo bien: por el momento, una se alegra la pestaña un poco.
Colocamos (si observáis alguna vez el ritual, podréis comprobar que los participantes -es que no me atrevo a llamarme triatleta- tenemos nuestras manías en el orden) el material en el box, y nos vamos a trotar un poquillo para calentar (después de una semana a 39º, el sábado amaneció mucho más fresquito; estamos a unos 24º). Luego pasadita por el baño, y vamos a probar el agua (puedo afirmar sin duda que hay agua incluso meeeeeeeeenos cristalina que la del Lago de la Casa de Campo), que a mí particularmente me quita muchos nervios de la salida.
La parte de la natación, a parte del mareo del zig-zag en el recorrido para poder conseguir los 750 m en una charquilla de patos, pues lo esperado: demasiadas colisiones. Nada más tirarme al agua (a los pobres patos los espantamos durante un ratito de su hábitat), se me cayeron unos cuantos maromos encima, y incluso fuí arrollada por alguno de las salidas posteriores (espaciadas en tandas de 2 min). A una le dan ganas de decir: pero hombre, no hace falta que me paséis por encima, pero claro, podría escuchar: "Manolete, si no sabes torear, pa qué te metes". Así que ajo y agua, nunca mejor dicho lo del agua (poca, eso sí, poco profunda la charca, que en algún tramo me acordaba de las crónicas del Juan Carlos I, que se podía hacer andandito).Una vez superada la resbaladiza plataforma (sin rampa facilitadora) de salida del agua, a por la bici toca. Mientras llego quitándome gorros y gafas, escucho por los altavoces: "Yolanda García, llega a la transición de bici, no te olvides la bici, Yolanda...." Una no está acostumbrada al glamour de la fama (vamos, que con el número de dorsal, te tienen fichada), pero contesto para mí misma mientras pongo casco, gafas, calcetines y zapas, que no, no me olvido la bici, ya la tengo de la manita.
El trayecto a lomos de mi Specialized Stumpjumper, lo más chungui de la mañana (no hay muestras gráficas en las que aparezca yo en este sector): el recorrido transcurre entre toboganes rompepiernas de sube y baja, pero lo peor de todo, que hay muchísima arena suelta (me vienen a la mente los más grillados que la moi, que participan en una de estas cosas por el desierto...) y para mí esto es un festival de patinaje, aderezado con que aún quedan por detrás algunos participantes masculinos, que me van pasando y que me producen algo más de inestabilidad (mental mayormente).
Apenas recorridos unos cuantos minutos pedaleando, y tras esa desagradable sensación de tensarse los músculos cuando reaccionan por miedo al seguir la rueda delantera trayectos muy poco rectos, no me queda otra que apoyar pie en suelo (menos mal que el soltar las calas se ha dado bien) y empujar cuesta arriba la bici. Ello provoca una bonita carga en mi piramidal derecho (sí, en el culete!). En fin, yo había venido a montar en bici, y me veo haciendo metritos andandito con una solana encima interesante, y con el orgullo tocado por estar pateando. En esta parte, obviamente me pasan muchos participantes. Veo a Andrea (que salió 4 minutos después que yo), que la parte de bici la controla bastante mejor; no consigo mantenerme cerca de ella ni incluso cuando se le sale la cadena (un amable maromo le ayuda a reinstaurarla); la pierdo de vista, sniff. Parece que se terminan los tramos de dunas, y puedo volver a montar encima de la bici, aunque me he quedado casi sola, y estar sola en un trayecto que no conoces, que no sabes cuántos kms quedan, y donde es fácil pinchar, no moooooooola nada. Pero bueno, todo se acaba y llego a la última transición.
Mientras cuelgo de nuevo la bici en la barra, escucho "Aquí llega la primera mujer", refiriéndose a la Meta, es decir, que ya ha completado también los 4 kms a pie. Me animo pensando que lo importante es estar intentándolo, y que las escasas mujeres que se inscriben a estas cosas, son mucho más granadas que yo en estas lindes, y generalmente pertenecientes a Clubs de Triatlón.No me encuentro mal de isquios trotando (de momento adaptativametne) sobre mis K-Swiss KWicky Blade Light. No me gustan los recorridos pasando varias veces sobre el mismo circuito, porque se hacen psicológicamente más duros; primera vuelta de running, siempre suelo poder pasar incluso algún maromo. Segunda vuelta, el pensamiento cada vez más fuerte de que esto se acaba, yujuuuuuu. Me cruzo con Andrea que enfila como unos 500 m antes que yo la recta de meta, y nos palmeamos. Me queda el último giro de 180º alrededor de un cono (imaginario) al lado de una de las chicas de la organización (por cierto, olé por la organización) que me dice "Ya no te queda nada". Y ahora queda intentar sprintar en los últimos 200m....Y por fín, de nuevo, soy Finisher en 1h 35' 36''! (no es que me esté rebajando tiempo, la diferencia, los 2 min desde que se dió la primera salida, la anterior a la mía).
Creo que incluso a pesar de que ha sido bastante menos tiempo que en anterior, se me ha hecho más duro por los cambios de perfil. Me acuerdo de super Tania, que también hoy va a participar en otro triatlón, en Navarra, pero nada más y nada menos que en un medio-ironman (1900m swim, 90km bike, 21k run), su primera larga distancia. Estoy segura de que logrará terminarlo (como muestra, aquí su crónica), qué TÍA (así, en mayúuuuuusculas!).
Después de adecentarnos un poco, y cambiarnos de ropa, nos pasamos a ver las clasificaciones publicadas: juuuuuer, en modalidad Veterana F soy la séptima (pero de 7 .... bueno, eso sí, hubo una que no se presentó...).Las dosis de humildad siempre vienen bien, y la satisfacción de haberlo conseguido sigue subiendo mucho la moral.
Ahora sí (que esto ya lo escribí en una entrada anterior) que con el próximo despedimos la participación por esta temporada, antes de iniciar el descanso veraniego: sábado 14 de Julio (a las 16:00, con la fresca...), Casa de Campo, Triatlón de la Mujer. Vuelvo a uno de modalidad super-sprint, e intentaré darlo todo para rebajar mi mejor marca personal (que está en 44' 21'' ).
SEGUID DISFRUTANDO DE LA VIDA, DE LOS KILÓMETROS Y DEL VERANITO!







Enhorabuena por tri Yoli! los tri cross molan! pero son duros duros!
ResponderEliminarA por todas en el tri de la mujer que seguro lograrás tu objetivo!
bss
Tania