Retomo este blog (en barbecho desde hace 7 años), ocasionalmente, porque esta ocasión LO MERECE. Me servirá para avivar los recuerdos con mayor intensidad.
La idea de participar en este
triatlón se fragua hace MUCHOS meses, años de hecho (es un deporte de larga distancia, en todos los sentidos, y la paciencia es fundamental). Hace como cosa de
3-4 años, mientras doy vuelta y vuelta al bordillo de la piscina de 25m del Valle de las Cañas, voy
pensando: estaría “chulo” llegar a los 50 (ooooh, sí la edad es “sólo”
un número, pero no tanto)
medio en forma para hacer un triatlón en Hawaii. Claro, NO pensaba de
ningún modo en el IM worldchampionship; tampoco sabía por aquel entonces
que había un 70.3 que no necesitaba clasificación para inscribirse
(sólo ahorrar unos añitos). Brujuleaba entorno a él de vez en cuando.
Vino la fucking pandemia que todo lo paró. Y unas cuantas lesiones
seguidas.
En agosto 2021 (aún recuperándome de la 2a fascitis plantar), me decido a inscribirme en el dichoso 70.3 Hawaii, que se celebra en Kohala Coast (Honu le llaman al evento, que significa tortuga verde en hawaiano).
En agosto 2021 (aún recuperándome de la 2a fascitis plantar), me decido a inscribirme en el dichoso 70.3 Hawaii, que se celebra en Kohala Coast (Honu le llaman al evento, que significa tortuga verde en hawaiano).
A principios de Octubre de 2021, recibo otro zasca, a 2 semanas de viajar al Half de Ibiza, y en plenas semanas de motivación: fractura por stress en metatarso pie derecho. Los meses de octubre a diciembre, los paso reguleta, una vez más, entrenando la frustración, a la vez que buscando y rebuscando motivos de mis lesiones (con la suerte de haber encontrado en ese camino a @coachcarlosrl). Cuando veo que empiezo a recuperarme de dicha fractura, sobre finales de diciembre (sin apenas entrenamiento de carrera), busco los vuelos a Kona (algo más complicado de lo que ya imaginaba); alojamiento y coche de alquiler ya había reservado (todo cancelable, por supuesto). De marzo en adelante, gestiones de papeleo varias (coñazo máximo con los americanos, incrementado con el covid). El 1 de mayo, pruebo mi pie (bastante falta de carrera aún, lógicamente) en el half de Peñíscola, que sorprendentemente termino; iba en modo, a la mínima molestia, me retiro de la carrera, que esta hoy no es MI batalla, pensando en el objetivo principal de la temporada: Hawaii!
Quedan apenas 3 semanas (+1) para un último mesociclo un poquito más a “tono”, en el que por primera vez en el año, encadeno 3 sesiones de alguna serie de 1K (nada para echar cohetes a nivel de encontrar mi mejor punto de forma, pero SUMAMENTE agradecida y sorprendida de que el trabajo súper específico de fuerza que estoy haciendo, ha ayudado notablemente a mi stiffness muscular; por no hablar de que el trabajo de fuerza específico y bien hecho, NO TE hace lent@).
Hasta el día de
antes de volar (test covid mediante, y medio millón de papeleos), no quiero aferrarme a la idea del
viaje (cuán difícil es entrenar el desapego, lo MÁS difícil, sin duda ninguna), nervios e ilusión a partes iguales, y por fin el viernes 27 mayo
nos veo volando (santo esposo metido en este embolado, sin comerlo ni
beberlo; bueno, algo ha disfrutado viendo La Isla, ja ja) rumbo a la primera parada en Los Ángeles.
Viaje largo, haciendo una noche en la feísima zona del aeropuerto de
Los Ángeles (al menos dormimos unas horas en una cama). Llegamos a Hawaii sábado a medio día, queda ir a recoger el
coche de alquiler, transición laaarga (como las mías)
de más de 2h de agotadora cola. Ahora llegar al alojamiento, Paniolo
Greens (localidad Waikoloa Village, a unas 6 millas de Wiakolia Beach,
perteneciente al distrito de Kohala Coast) unos apartamentos en un campo
de golf, que nos han sorprendido muy gratamente!
Tenemos cocina
completa, con idea de comer lo mejor posible,
y como adjetivo para la primera compra en el súper: impactante se queda corto ($$$), en estado de "shock" quedamos, ja ja. Ni
siquiera me da tiempo a montar la bici para mover un poco las piernas, y
por otro lado, aquí, a las 7pm anochece.
Tenemos tiempo para aclimatarmos (tanto en clima, como en cambio horario -12h) a la Big Island (véase Hawaii), con una semana previa a la competición. Amanece sobre las 5am. A las 7am hace un sol de justicia. En mi primera horita en bici, la palabra que se me graba para el resto de los días es: esto es sobrecogedor. La brutal fuerza y a la vez dureza de un desierto de lava combinado con alguna vegetación que me recuerda a la sabana africana (por las pelis… ja ja, no por haber estado) que me pregunto de dónde emerge, aderezada por cabras de todas las edades, que pasean a sus anchas durante amanecer y atardeceres, para comerse las hierbitas del borde de la carretera (arcén) y que también nos preguntamos dónde se meten en las horas centrales y abrasadoras del día.
La primera carrerita que hago (antes de las 9am, como si fuera el mediodía, añadida la humedad) flipooooo (siempre en rosa).
Tenemos tiempo para aclimatarmos (tanto en clima, como en cambio horario -12h) a la Big Island (véase Hawaii), con una semana previa a la competición. Amanece sobre las 5am. A las 7am hace un sol de justicia. En mi primera horita en bici, la palabra que se me graba para el resto de los días es: esto es sobrecogedor. La brutal fuerza y a la vez dureza de un desierto de lava combinado con alguna vegetación que me recuerda a la sabana africana (por las pelis… ja ja, no por haber estado) que me pregunto de dónde emerge, aderezada por cabras de todas las edades, que pasean a sus anchas durante amanecer y atardeceres, para comerse las hierbitas del borde de la carretera (arcén) y que también nos preguntamos dónde se meten en las horas centrales y abrasadoras del día.
La primera carrerita que hago (antes de las 9am, como si fuera el mediodía, añadida la humedad) flipooooo (siempre en rosa).
En el planning para el día del triatlón, la salida al agua con rolling start dura más de 1h y media (empezando a las 6:20), organizado por grupos de edad, en el que me corresponde las 7:42. En casa había pensado, "guay, tengo que madrugar menos e ir más tranquila a la última colocación de cosas en la bici". Ahora veo que tal pensamiento es erróneo, cuando coja la bici en torno a las 8:30am hará un calorazo de justicia (lo cual efectivamente se ratificaría el sábado día 4 junio).
Los
primeros día de la semana pasan combinando los últimos entrenos (cortos)
y excursiones tranquilas, ya descubriendo las primeras maravillas de
esta sobrecogedora isla: Mauna Kea, Waikoloa Beach, Puako,
Kaloko-Honokohau, Pu’uhonau O Honaunau (la mayoría jombres irrepetibles e
imposibles de recordar sin mirarlos en el mapa), Captain Cook y la
misma Kailua-Kona, incluído el “mítico” The Pier donde se celebra el
campeonato del mundo de IM: a mi gusto, sobrevalorado, bastante demodé (como es en general buena parte de USA, cierto anclaje en los años 50-60), rodeado de los primeros indigentes que vemos en la isla y
una sensación de bastante decrepitud (como muestra, la tienda combinada de productos "Ironman" y souvenirs).

Los paisajes de la Isla cambian radicalmente de unas zonas a otras, y es muy curioso cómo recorriendo apenas 2h pasas del nivel del mar y unas playas con palmeras cocoteras y tortugas, a un volcán de más de 4300m de altura con observatorio astrofísico; pasar de la lava con vegetación esteparia, a la más tupida vegetación tropical entre cascadas y flores tamaño XL.
Sucediéndose los días con bocas abiertas por la salvaje y singular belleza, llega el jueves día 2 junio, mi cumpleaños; toda esta locura es como excusa de esta celebración por cambio de planta (irremediablemente, me mudo a la 5a). Me levanto pronto (5 am), con idea de antes de irnos de excursioncita, sacarme los escasos 40min de la última activación de carrera.
Nada más levantarme, bofetada emocional de las
buenas, de las que sobrecogen el corazón (para BIEN). Visiono un vídeo preparado por
mi santo esposo donde me han dedicado un mensajito especial las
personas más queridas: mis padres, mis amigas de siempre (y por
siempre), los sobris, mi Mau. No llego al minuto 1 sin romper a llorar
cual magdalena, vaya una (medio) iron-woman. Apenas recupero una visión
algo menos empañada, con el corazón aún retorcido de emoción, video
llamada con mis amigas, las MAGNÍFICAS, aliadas con JC, y que aprovechando su tarde,
con mis 6 de la mañana. Bendecida! Cumplo con mi carrerita (cual germana), y me escapo a recoger mi dorsal
y recrearme en la feria/expo del evento.
Cosa que me llama la atencion:
tod@s los voluntarios que la organizzción ha reclutado para la entrega
de dorsales, son veteranos jubilad@s.
Me parece genial su vocación de
ofrecer su tiempo libre y reconocer que tienen una tarea útil que hacer. Por
supuesto, les agradezco su trabajo a tod@s los que me topo, emanan amabilidad y
sobre todo entusiasmo y entrega (american style), con la que acometen sus tareas estos
días!
Viernes 3 junio, el plan es ir a nadar en el circuito del evento a la misma hora de mi salida, sobre las 7:30-7:45, y así comprobar cómo pega el sol, las referencias para la orientación, etc. La mini-bahía en sí es la playa privada del hotel Fairmont Orchid, abierta al público general para que podamos nadar el día previo.
Viernes 3 junio, el plan es ir a nadar en el circuito del evento a la misma hora de mi salida, sobre las 7:30-7:45, y así comprobar cómo pega el sol, las referencias para la orientación, etc. La mini-bahía en sí es la playa privada del hotel Fairmont Orchid, abierta al público general para que podamos nadar el día previo.
El sitio MÁS
increible donde nadé nunca: aguas cristalinas de color turquesa, corales, peces de colores
y formas diversas; de repente me encuentro nadando al lado de 2
tortugas!!😬 Alucino tanto, que quiero avisar a otra turista que veo con
snorkel en la zona, para que disfrute de visionar la tortuga; y en esas, de la
emoción, no me doy cuenta estoy sobre un coral con poca profundidad y me
corto en mi dedo gordo del pie izquierdo, auch!. Bueno, no parece demasiado dramático, pero escuece nivel 10 (el agua en
súper salada, lo cual se nota también en el nivel de flotabilidad);
mientras limpio la herida en la ducha, veo a otra mujer turista que sale
también sangrando por la planta del pie, pensando aliviada que hubiera
sido bastante peor ahí para correr mañana.
Los que hacéis triatlón, ya sabéis lo que es el día previo, un cúmulo de organizar cada una de las bolsas con todo el material a usar en la prueba: carrera, bici, aparcar la bici en su sitio, aflojar las ruedas (para evitar reventones con el sol)…
Los que hacéis triatlón, ya sabéis lo que es el día previo, un cúmulo de organizar cada una de las bolsas con todo el material a usar en la prueba: carrera, bici, aparcar la bici en su sitio, aflojar las ruedas (para evitar reventones con el sol)…
Siempre con la sensación de que se olvida algo; y así es
esta vez, incluso para una germana: el box lo cierran a las 18:00 y a
las 17:53 me doy cuenta de que no he dejado calcetines en las bolsas de
bici y carrera. En la mañana NO dejan acceder (a rajatabla lo cumplen) a coger o
dejar nada de material en ellas. Carrera en chanclas por el hotel (en el
que nos alojamos la noche previa, para mayor comodidad) que es enorme, para solventar el
olvido! Uff, conseguido por los pelos. Apenas tenemos tiempo de disfrutar del hotelazo, y darnos otro chapuzón en Puoai Bay, la playita privada del hotel, y pasear un poco por las instalaciones.
Cena tempranísima en la
habitación, con dieta totalmente controlada (como innovación esta vez,
añado como “postre” la ingesta de 1 sobre de Maurten como carga añadida
de HC) y a intentar dormir todo lo que pueda.
Da igual los triatlones
que hagas, siempre hay nervios previos (me digo que es bueno que haya es nivel de "activación"), en este caso magnificados por el
significado especial de este evento y viajazo, visionado desde hace tanto tiempo; como siempre intento
llevarlos con aceptación al terreno de la ilusión y emoción. How are you
doing today?? (te preguntan en cada sitio que entras): Really excited,
llevo contestando 3 días.
Sábado 4 Junio, sobre las 5 am arriba, para desayunar con tiempo. Abro el balcón para comprobar que la temperatura (aún a oscuras) es tropical total (notando clara diferencia con nuestro alojamiento habitual que está más fresquito -rodeado de los regados greens-), con esperanza de que se nuble el día para ser más llevadero. Sobre las 6:10 escuchamos el himno americano cantado en directo, con ese tan patriótico sentimiento que estos americanos se gastan.
Sábado 4 Junio, sobre las 5 am arriba, para desayunar con tiempo. Abro el balcón para comprobar que la temperatura (aún a oscuras) es tropical total (notando clara diferencia con nuestro alojamiento habitual que está más fresquito -rodeado de los regados greens-), con esperanza de que se nuble el día para ser más llevadero. Sobre las 6:10 escuchamos el himno americano cantado en directo, con ese tan patriótico sentimiento que estos americanos se gastan.
Y se ponen los pelos de gallina, aunque seas
de España y las americanadas te den igual…
Bajar a colocar las últimas cosas a la bici, hinchar las ruedas, hinchárselas a la compi de bici de al lado, que viene de Denver (Colorado). Cada vez que me preguntan Where are you from? (y han sido decenas de veces durante el viaje), respondo orgullosa S P A I N , a lo cual le sucede una reacción de sorpresa (oooooh, how far!!, o similar)
Confiando (y repasando) que todo en la bici está OK: colocadas baterías del cambio (las quité el día previo para evitar "sorpresitas"), piñón pequeño metido, que se empieza en subidita, botes de comida listos, vamos hacia la playa. Aún tengo 1 h de espera hasta mi salida. Pequeño calentamiento en seco con gomas (no hay opción de nadar un rato, ya que están contínuamente dando las salidas previas y ya hay gente que ha comoletado el sector de natacion) y un poco de mi protocolo de movilidad habitual (habitual desde hace pocos meses),
Bajar a colocar las últimas cosas a la bici, hinchar las ruedas, hinchárselas a la compi de bici de al lado, que viene de Denver (Colorado). Cada vez que me preguntan Where are you from? (y han sido decenas de veces durante el viaje), respondo orgullosa S P A I N , a lo cual le sucede una reacción de sorpresa (oooooh, how far!!, o similar)
Confiando (y repasando) que todo en la bici está OK: colocadas baterías del cambio (las quité el día previo para evitar "sorpresitas"), piñón pequeño metido, que se empieza en subidita, botes de comida listos, vamos hacia la playa. Aún tengo 1 h de espera hasta mi salida. Pequeño calentamiento en seco con gomas (no hay opción de nadar un rato, ya que están contínuamente dando las salidas previas y ya hay gente que ha comoletado el sector de natacion) y un poco de mi protocolo de movilidad habitual (habitual desde hace pocos meses),
Tras tocar el agua (que no nadar), para estar ya mojada en la salida,
me coloco en la cola de mi
GGEE. Coincido con unas Chilenas y charlamos para ir acompañando a los
nervios más gratamente. Me veo en la línea de salida en la mini playa, dispuesta a
disfrutar al máximo, no está permitido (con lo que conlleva este
viajazo) NO hacerlo. Lanzo un beso a mi santo esposo, que está aguantando toda la previa cual jabato (santa paciencia), un último gracias a los voluntarios que nos dan la
salida rolling-start, y un último ENJOY al grupo de mujeres que me
rodean (como también hago siempre).
Natación súper limpia, agua en excelente condición, tanto tranquila (sin oleaje), como de temperatura, flipando en “colores” con los peces de idem. Mi pensamiento es no pararme en ningún momento, mientras voy cántandome un mantra de focalización en mi cabeza. Veo que voy pasando a gorros de las salidas anteriores, y apenas soy consciente de haber sido pasada por 3-4 compañeras (tampoco es que sea vital).
Habitualmente el segmento de natación (mi disciplina más floja) quiero concluya, y he de realizar un ejercicio de contención de “que pase pronto"; sin embargo, hoy es diferente, llego a la penúltima boya pensando ¿ya se acaba? Se me ha pasado volando (<43', que para mí, sin neopreno, está bastante bien) con esta maravilla de sitio!! Acometo los últimos 200m entre los corales (hay un carril para salir, y otro para volver) intentando darle a las piernas con un poquito más de brio, para activar la transición de horizontal a de pie. Toco la arena.
No tengo que quitarme neopreno, pero sí el traje trampa, con el cual tengo un poco de lío con el cordón para poder acceder a bajarme la cremallera trasera. Transición MUY larga primero por cemento, luego por hierba.
NO tiemblo de frío, ja ja, sentada en una sillita ya al solazo para ponerme calcetines, zapas de bici, casco, gafas y manguitos. SÍ, manguitos de “refrigeración” porque los días previos he comprobado la solana que te da en la bici. Toda protección es poca, y evitar quemaduras también.
Transición larga también rodando la bici por el césped hasta la alfombra negra. Ya en la salida a la carretera de acceso al hotel escucho a JC con su “vamos Yoli”. A por un rato de paciencia en bici, sabiendo que se hará larguita. Enseguida veo que no puedo beber por la pajita de sorber del torpedo que llevo en el acople con el isotónico, qué demonios pasa…. Paro para solucionarlo, es cosa de cómo está doblado el tubo dentro del bidón. Calma, serenidad, no perder los nervios…
Tras unos primeros kilómetros por la zona de urbanizaciones y hoteles, de nuevo, ya estoy en la lava que me acompañará tantos kilometros, en la mítica Queen Ka’ahumanu Highway.
Aunque el arcén (shoulder) es súper ancho en la mayoría del circuito, voy atenta mil porque la prueba es con tráfico controlado pero abierto (cuando te cruza o pasa un camionazo americano, tela…) el asfalto está contínuamente rallado (a modo de piano para avisar a conductores de que te sales) y para adelantar hay que intentar salvar dichas grietas. También hay que esquivar suciedad de piedras, e incluso en alguna zona precaución especial porque hay cabritas asomando por debajo del guarda raíles

Sobre
el km 37, empieza un vientecito lejano a Lanzarote, pero
suficientemente molesto para mi limitada destreza con la cabra; muy poco
tiempo de ir acoplada y apenas con un brazo.
Casi todo es subida
hasta el km 45, donde giramos 180º para deshacer y volver por el mismo recorrido. Una
finísima lluvia desde aproximadamente km 40 (lo que nos lleva pasando
cada día por las tardes, a nada que subimos algo en el terreno) que
incluso yo agradezco a modo de refresco. Paro en todos los
avituallamientos para rellenar mi bidon delantero, ya que con calor y
humedad, para absorber bien los HC, es más importante incrementar la
cantidad de líquido (indicaciones del jefe @aznargallego). Tampoco me salto, religiosamente 1 pastilla de
sales cada 1h. Tras la vuelta, veo que hay baños, tengo que parar para
no reventar (además, que mi período no se pierde una competición, yupiiiii). Al parar veo que en el portabidones trasero, donde llevo el
bote de herramientas hay un tornillo que se ha aflojado con el
traqueteo de la carretera😒. Decido no jugármela y apretarlo, maniobra en la que se me cae 2 veces al césped. La primera vez le veo fácil, la
segunda vez, FUCK… tardo un poco en localizarlo removiendo la hierba. Otra pequeña prueba para
mantener la serenidad, apriétalo con calma Yoli. Pierdo unos 5-7 minutos.
Venga, volvamos al lío, ahora casi todo es de bajada, ya llegaré, tengo la maravillosa vista de un azul intenso Pacífico para acompañarme como regalo.
Venga, volvamos al lío, ahora casi todo es de bajada, ya llegaré, tengo la maravillosa vista de un azul intenso Pacífico para acompañarme como regalo.
Sigo con
concentración en el estado de la carretera y eligiendo los tramos
(siempre de subida) donde ir comiendo. También veo que a l@s que he ido
pasando (en tramos de subida) en la primera mitad del recorrido, a
algun@s los vuelvo a pasar tras la desventaja del parón para apretar el
tornillo (pensando, lo que cuesta avanzar, y lo fácil que es
retroceder).
Por fin veo de nuevo el acceso a Mauna Lani, apenas algo más de 1km para la T2. Otro minuto perdido porque no encuentro el rack de mi bici, pese a haberme quedado con la referencia de que era la fila a la derecha de un gran árbol. Si algo se le puede achacar a la organización (prácticamente perfecta, y que lo diga yo es complicado) es que los números para señalizar bicis y bolsas, son algo pequeños.
Menuda solana hace ahora, sobre las 12pm!! Me cambio de top (para acabar la carrera con el rosa oficial, ya que en bici primé ir con color lo más claro posible), de calcetines, me unto crema solar proporcionada por la organización, en sobrecitos individuales, fp 50, con textura de mayonesa (me acuerdo de Juanjo).
Ale, a correr. Desde los primeros metros veo que hay gente caminando y me alcanza el recuerdo del desfile modo Walking Dead de Frankfurt 2019. Mi santo esposo, gritándome ánimos y haciendo vídeo de cada vuelta que completo💞. De nuevo, mi foco en mantener una buena cadencia (siguiendo el metrónomo en mi Garmin) y NO saltarme ningún avituallamiento; sobre el papel cada 1milla (1.6 km aprox) me parecía que serían más que de sobra; en directo, apenas me llegaba el hielo de uno al siguiente, hielo que me ocupo de colocarme en muslos, nuca, espalda y los que consigo sujetar en hombros (no hay esponjas!) notando cierta rozadura en la zona de mis clavículas. Me olvido del “ritmo” que había imaginado poder mantener en cuanto compruebo que NO hay un metro liso en el circuito de 3 vueltas que discurre por el campo de golf aledaño al hotel: o subes, o bajas (de esas bajadas que cuesta retener la vida, y que al llegar abajo se transforman en una re-subida en la que te quedas clavado), o hay inclinación lateral, o subes un puentecito para pasar un laguito, o pasas por un túnel prácticamente a oscuras para atravesar subterráneamente una carretera.
Por fin veo de nuevo el acceso a Mauna Lani, apenas algo más de 1km para la T2. Otro minuto perdido porque no encuentro el rack de mi bici, pese a haberme quedado con la referencia de que era la fila a la derecha de un gran árbol. Si algo se le puede achacar a la organización (prácticamente perfecta, y que lo diga yo es complicado) es que los números para señalizar bicis y bolsas, son algo pequeños.
Menuda solana hace ahora, sobre las 12pm!! Me cambio de top (para acabar la carrera con el rosa oficial, ya que en bici primé ir con color lo más claro posible), de calcetines, me unto crema solar proporcionada por la organización, en sobrecitos individuales, fp 50, con textura de mayonesa (me acuerdo de Juanjo).
Ale, a correr. Desde los primeros metros veo que hay gente caminando y me alcanza el recuerdo del desfile modo Walking Dead de Frankfurt 2019. Mi santo esposo, gritándome ánimos y haciendo vídeo de cada vuelta que completo💞. De nuevo, mi foco en mantener una buena cadencia (siguiendo el metrónomo en mi Garmin) y NO saltarme ningún avituallamiento; sobre el papel cada 1milla (1.6 km aprox) me parecía que serían más que de sobra; en directo, apenas me llegaba el hielo de uno al siguiente, hielo que me ocupo de colocarme en muslos, nuca, espalda y los que consigo sujetar en hombros (no hay esponjas!) notando cierta rozadura en la zona de mis clavículas. Me olvido del “ritmo” que había imaginado poder mantener en cuanto compruebo que NO hay un metro liso en el circuito de 3 vueltas que discurre por el campo de golf aledaño al hotel: o subes, o bajas (de esas bajadas que cuesta retener la vida, y que al llegar abajo se transforman en una re-subida en la que te quedas clavado), o hay inclinación lateral, o subes un puentecito para pasar un laguito, o pasas por un túnel prácticamente a oscuras para atravesar subterráneamente una carretera.
Molaría hacer un buen puesto, pero esto es lo que hay, y no
obstante, el regalo hoy lo llevo más que puesto, independientemente de la clasificación: estoy haciendo un TRI en el mítico
Hawaii!!!! 😎
Lo habitual en mi sector de carrera: animo a cada un@ de los cientos de participantes que adelanto, sobre todo los que veo sufrir caminando: sus miradas se reparten entre incredulidad y agradecimiento. También le doy las gracias a los voluntarios del circuito de carrera: You are awesome!. Otra vez, religiosamente (germana) tomo mi pastilla de sal, el último gel con cafeína, y otros 2 más (sin ganas, pero por asegurar no se acabe la gasolina). Me veo en la 3a vuelta, donde doy cuenta de cartel de una supporter “Pain is temporary, Online classifications are forever” diciéndole que Gran lema, y ahora pase lo que pase tengo que acabar.
Lo habitual en mi sector de carrera: animo a cada un@ de los cientos de participantes que adelanto, sobre todo los que veo sufrir caminando: sus miradas se reparten entre incredulidad y agradecimiento. También le doy las gracias a los voluntarios del circuito de carrera: You are awesome!. Otra vez, religiosamente (germana) tomo mi pastilla de sal, el último gel con cafeína, y otros 2 más (sin ganas, pero por asegurar no se acabe la gasolina). Me veo en la 3a vuelta, donde doy cuenta de cartel de una supporter “Pain is temporary, Online classifications are forever” diciéndole que Gran lema, y ahora pase lo que pase tengo que acabar.
Enfilo la última “recta” por césped (decir que el recorrido es mixto,
asfalto, césped, algo de tierra), donde la placa de carbono de las
zapatillas, no ejerce su efecto, al hundirse bastante y no retornar el
impacto. Pensamientos “técnicos” que no vencen al pensamiento principal
que es saborear ESTA experiencia al máximo, tantos pasos para llegar
aquí, tantos preparativos, y unos cuantos obstáculos que salvar por el
camino. Veo el arco de meta (muy vegetal a lo hawaiano), pero no veo a
JC, aunque al atravesarlo con la emoción sólo sobrepasada por los
niveles de cafeína en mi organismo, veo que allí estaba, grabando el
momento FINAL 😍😍😍😍😍
Al
igual que leía sobre el territorio visible por encima del nivel del mar de
Hawaii es tan sólo el 18% del total de su magnitud, cual puntita de
iceberg, el llegar a una meta, sólo la persona que la atraviesa conoce
la verdadera realidad y magnitud de lo que sustenta ese efímero (y
adictivo) instante F I N I S H E R. Escucho mi nombre en boca del
speaker hawaiiano y el nombre de nuestro club, la leche!!!
Me hubiera gustado una mejor clasificación (exigencia o vanidad?) pero de nuevo, era secundario
Me hubiera gustado una mejor clasificación (exigencia o vanidad?) pero de nuevo, era secundario
Nos recreamos en las fotos Finisher, en este increíble enclave del Fairmont Orchid:
Como añadido, mencionar que en las listas de participantes había unos 2800 inscrit@s, y en mi GGEE 87 (veo en los resultados, que empezaron 71, es decir, 33 de ellas no acabaron, pobres). Lo cual significa que un alto porcentaje del total, no acabaron.
Ahora toca pasar por esta otra fase:
https://planetatriatlon.com/ la-falacia-de-llegada-o-el- porque-te-sientes-vacio- despues-de-una-gran-carrera/? fbclid= IwAR0W3vvIPF78RJwNW7nu19AfFTgV kdrZpY1wHl90a4GlUuIXPj0evAlASp U#l47p8h3kqvhfhbsiwjq
https://planetatriatlon.com/
Post triatlón, tenemos aún 4 días por delante de excursiones, y seguir flipando con The Big Island, comer algo de "mierda" (estas fotos dedicadas a Giaco)
Lo que sigo sintiendo ahora: Agradecida es poco, B E N D E C I D A más bien (todo ha salido BIEN), acompañada de mi santo esposo en este camino de vida, en el que esta parada ha sido MUY especial:
Avisé, escribiría crónica larga (12 horas de espera en aeropuesto LAX dan para mucho), no apta para gente con prisas. Saboreada. Como ha sido esta experiencia hawaiana.
M A H A L O H A W A I ' I

































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