Nunca un alto nivel de autoexigencia me dió buenos resultados. Hoy se ha demostrado una vez más. Me paso la vida (no sólo en el deporte) con la sensación de que me esfuerzo mucho más de lo que ese esfuerzo me reporta. Quizá lo primero equivocado sea esta percepción.
Mi objetivo era bajar de 48 min en los 10K de la famosa carrera Villa de Aranjuez (aprovechando que tiene un perfil bastante plano), cuando mi mejor marca en este 2011 (allá por Enero) había sido 49' 36'', y mi mejor marca personal en 10K (Laredo, marzo de 2010) fue 49' 24''.
Mi entrenador Pablo confiaba (por cómo me ve correr cada semana) que podría lograrlo, y para ello he seguido un plan cargadito de series de 500m, más 6 semanas de entrenamiento de fuerza específico para corredor@s. Han sido mes y medio de compatibilizar 3 días de carrera + 2 de gimnasio, añadiendo otro diita de piscina o bici suele caer ....salen unas cuentas de como mucho 1 ó 2 dias de descanso a la semana.
Si pienso que toda esa inversión de esfuerzo (y dolores, incluída mi periostitis con la que no termino de acabar pese a visitar al fisio una vez por semana) no ha tenido hoy la ansiada recompensa de alcanzar al crono, podría calificar el balance de fracaso.
Ni siquiera sé el tiempo detallado que he hecho (pero entorno a 49' 30''), puesto que los nervios pre-salida me han hecho no tener bien puesto a cero mi crono/pulsómetro en el momento de pasar por la alfombrilla de salida.
He de reconocer haber cometido varios errores:
1) Insuficiente descanso: justamente el viernes, cena de departamento en la que me tenía que haber retirado a mis aposentos mucho más temprano de las 4:30 a.m.
2) Insuficiente descanso: sábado, con tan sólo 4 horas y media de sueño, levantarme a las 9:00 para asistir a uno de los entrenamientos de la San Silvestre, puesto que asistía Nuria Fernández (en este link, podéis buscarme en el seg 53).
3) Insuficiente descanso: se supone que hay que dejar al menos 1 ó 2 semanas de descanso sin tocar la fuerza antes de la carrera objetivo. Pero claro, el calendario del curso de fuerza y de Aranjuez, no encajaban en esa planificación.
Hay que añadir otro factor en el que también estoy entrenada: anticipación del fracaso. Me pasé todo el día de ayer con el sentimiento de que no iba a poder conseguir mi objetivo; esta mañana tampoco me he levantado con buenos pensamientos, y durante la carrera he vivido una lucha permanente con mi autoexigencia: durante los primeros 5 km, veía que se me escapaba el ritmo de 4'48'' al que debía haber pasado cada km. Pero es que en la segunda mitad de la carrera, la cosa iba peor, mayor cansancio, sensación de acorchamiento en mi rodilla izquierda, y sin poder bajar de las 167 ppm. Rodeada de corredores, pero sintiéndome en soledad (sóla con mi música y mis piernas), sin encontrar la tan ansiado aliento del compañero que te va dando ánimos entre zancadas. Sabía que estaba lejos de poder llegar alos 48 min, pero es que también veía complicadísima el poder bajar de los 49. Será que mi rimo es estar alrededor de los 50', o incluso será que disfruto mucho más el día que participo acompañando a alguna compañera haciendole de liebre.
El resumen es claro y el que me repiten (que parecen mis madres) mis compañeras de entrenamientos: "Yolanda, tienes que parar a descansar". Es cierto, por mucho que quieras correr más deprisa, el cuerpo necesita como parte fundamental para absorber los entrenamientos el descanso. Ese descanso que nunca me apetece hacer: es como que si paro, no soy yo; y por otro lado, en los ratos de práctica deportiva me escapo del resto de obligaciones, para caer en los brazos del bienestar de las endorfinas (sí, l@s corredor@s, somos drogadictos!).
Errores por tanto de los que intentar huir (aunque el hombre es el único animal que tropieza n-mil veces en la misma piedra). Así que toca cambiar de estrategia, y probar eso de que a veces el correr menos es más. Esta próxima semana lo empiezo a poner en práctica.
En el deporte, como en la vida, el fracaso no está en no alcanzar los objetivos, sino en no intentarlos (y reconozco que esta mañana estuve tentada en no empezar la carrera...). Tengo que entrenar también el readaptarlos a metas más realistas.
De todas formas (a pesar de no haber sido mi mejor marca), le dedico la carrera de hoy a mi compañera Marta O. que recién aterrizada ayer desde NYC, no ha podido correr hoy con nosotras (con la ilusión que la hacía...), después de llevar 3 meses de duro entrenamiento por Central Park, debido una lesión en su empeine: probablemente, por insuficiente descanso.
Feliz Navidad, que en el 2012 sigamos sintiéndonos afortunadas por poder correr, y que las lesiones nos respeten!
Yolanda, no creo que 50' sea tu tope, puedes llegar a los 48' deseados, pero ayer no era el día. Ya sabes que el descanso forma parte del entrenamiento y hay que darselo al cuerpo cuando este lo pide. Si empezaste con ganas de abandonar y desanimada creo que debías haber cambiado el chip y salir a disfrutar, que hacía una mañana preciosa. Yo ayer seguí una buenísima recomendación de taniacorretania, olvidarme del reloj y correr por sensaciones, solo le daba a los lapsos para ver lo que había hecho al final de la carrera. Te comprendo cuando hablas de la soledad de ayer, ayer corrí acompañada por "un ángel" que me llevó en volandas hasta la meta, dándome palique y marcándome el ritmo, no sabes como se lo agradezco. Aprovecha estas navidades para descansar y hacer otras actividades, por ejemplo salir a pedalear a la CdeC, acompañada por JC, Patri y quien quiera apuntarse, que no serán pocas.
ResponderEliminarPara la Páris tendré en cuenta lo que me dijiste ayer, dejaré el "conservadurismo" e intentaré ser más osada.
Un beso
Primero que todo enhorabuena por la carrera y el tiempazo!!!
ResponderEliminarCreo que todas tus dudas e interrogantes te las has contestado tu misma. Ahora toca realmente ponerlo en práctica y guiarte por lo que tu cuerpo te pide y no por lo que toca o quizás hacer un balance entre las dos (soy incapaz de seguir un plan de entrenamiento).
Desde mi punto de vista cuando nos añadimos la presión del crono en las carreras eso implica una presión adicional que no sentimos pero está allí. Yo paso del crono, me da igual, lo que veo cuando llego a meta es lo que mis piernas pudieron hacer, no hay más, ni menos. Si veo el crono en carrera es meterme presión y para qué? suficiente tengo con mi vida diaria como para meterme más presión en las cosas que me gustan, pero bueno, esto depende de cada persona y lo que realmente busca y quiere obtener en cada carrera y/o competición.
Ya sabes que dicen que el descanso también es entrenamiento y es fundamental!!! Creo que todo consiste en encontrar ese verdadero equilibrio entre descanso y entreno. Yo sigo con mi ensayo y error y lo que me ha costado para darme cuenta de las cosas eh! y todavía no canto ni cantaré victoria porque todavía lo que me queda por aprender y nunca se sabe.
En fin, siéntete feliz y orgullosa por el logro obtenido, es tuyo, bajo el cansancio y el desanimo pero es tuyo.
Te sigo leyendo,
bss
Tania